Panamá condena atentado contra la Policía en Colombia y expresa solidaridad con las víctimas
Una bomba de la guerrilla del ELN explotó junto a una estación policial y dejó 14 heridos en el noroeste de Colombia.
El Gobierno de Panamá condenó este sábado el atentado contra la Policía Nacional de Colombia ocurrido en el departamento de Norte de Santander, un hecho que dejó varios integrantes de la Fuerza Pública colombiana heridos y que ocurre a seis días de la investidura presidencial de Abelardo de la Espriella.
El Gobierno panameño manifestó su "más enérgica condena" al ataque y expresó su solidaridad con el Gobierno y el pueblo de Colombia, especialmente con los hombres y mujeres de los cuerpos de seguridad colombianos, a quienes reconoció por su labor en la protección de la ciudadanía y el mantenimiento del orden democrático.
Una bomba de la guerrilla del ELN explotó el sábado junto a una estación policial y dejó 14 heridos en el noroeste de Colombia, cerca de la frontera con Venezuela. En la madrugada, rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) detonaron un camión cargado de explosivos en Cúcuta, a unos 400 kilómetros de Bogotá, y causaron lesiones a policías y tres civiles, según el más reciente balance del Ejército.
Debido al estallido de unos 15 artefactos, dos de los uniformados heridos están "debatiéndose entre la vida y la muerte", declaró William Villamizar, gobernador de Norte de Santander, donde ocurrió el ataque en medio de la peor ola de violencia en la última década en el país.
A través del comunicado, la Cancillería de Panamá deseó una pronta recuperación a los uniformados heridos y enviaron un mensaje de apoyo a sus familiares, así como a toda la institución policial colombiana ante los hechos ocurridos. En su mensaje, Panamá reiteró su rechazo a cualquier manifestación de terrorismo y violencia, al señalar que este tipo de actos no tienen cabida en las sociedades democráticas.
Asimismo, indicó que estos desafíos deben enfrentarse mediante la cooperación entre los Estados, el fortalecimiento del Estado de derecho y el compromiso conjunto con la paz, la seguridad y la democracia.
La Cancillería de Panamá concluyó el comunicado señalando que el pueblo panameño acompaña al pueblo colombiano en estas circunstancias y reafirmó los lazos de amistad, solidaridad y cooperación que unen a ambas naciones.
De la Espriella asumirá el poder en Cali, la tercera ciudad más grande de Colombia y blanco frecuente de atentados de las guerrillas. Su investidura contará con uno de los mayores despliegues de seguridad previstos para esta ceremonia, con un dispositivo de unos 11.000 soldados y policías que realizarán operaciones terrestres, aéreas y marítimas.
La posesión presidencial tiene lugar habitual frente a la sede del Congreso en Bogotá, pero el mandatario electo propuso trasladar la ceremonia a Cali, en el suroeste del país, una región golpeada por los choques entre bandas narcotraficantes y guerrilleras.