El presidente Mulino respalda la postura de su canciller: Panamá habla con una sola voz frente a China en la OEA

El jefe de la diplomacia panameña rechazó ante el foro hemisférico los reclamos del embajador chino por el fallo de la CSJ sobre los puertos y las inspecciones a buques con bandera panameña.

José Raúl Mulino, presidente de Panamá. / TVN Noticias

El presidente José Raúl Mulino cerró filas este martes con su canciller Javier Martínez-Acha tras el tenso cruce diplomático que protagonizó el jefe de la diplomacia panameña con el embajador de China en Estados Unidos, Xie Feng, durante la 56ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), celebrada en Ciudad de Panamá. "La defensa de nuestros intereses es una e indivisible", escribió el mandatario en redes sociales, respaldando públicamente cada palabra dicha por su canciller ante el foro hemisférico.

El enfrentamiento estalló cuando Feng aprovechó la sesión plenaria para retomar el fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que declaró inconstitucional el contrato entre el Estado panameño y Panama Ports Company, filial de la hongkonesa CK Hutchinson Holding Limited, y exigió que Panamá protegiera los intereses de los negocios chinos. Al mismo tiempo, justificó las inspecciones a buques con bandera panameña en aguas chinas como medidas de seguridad marítima, tras señalar que desde inicios de 2026 "Panamá ha estado involucrado en accidentes en aguas chinas y 5 personas han desaparecido".

Martínez-Acha no cedió terreno. Invitó al embajador a leer la Constitución panameña al finalizar la sesión, rechazó los señalamientos chinos como "inexactos" y explicó, con precisión quirúrgica, por qué el gobierno de Mulino no puede —ni va a— interferir en decisiones del Órgano Judicial.

"La controversia legal empieza con el gobierno anterior. La Corte Suprema de Justicia tiene una clara mayoría de magistrados nombrados por gobiernos anteriores. Me pidieron varias veces que yo interfiriese ante una decisión de un órgano con separación de poderes para revertir un fallo, que lo único que puede hacer mi gobierno es obedecerlo", subrayó el canciller.

Sobre las inspecciones marítimas, Martínez-Acha fue directo: el volumen de controles a buques panameños en puertos chinos es "sustancialmente superior" al que registran embarcaciones de países vecinos como Japón, Corea del Sur, Vietnam y Filipinas, y ese incremento coincide en el tiempo con el fallo de la CSJ. Una correlación que el canciller puso sobre la mesa ante todos los estados participantes de la sesión.

Pese a la tensión, Martínez-Acha tendió la mano, pero sin concesiones: Panamá valora la relación con China, no quiere convertirse en escenario de rivalidades entre superpotencias y mantiene una política exterior independiente. Sin embargo, el diálogo, dijo, debe darse en igualdad de condiciones.

"Mi presidente tiene una validación constitucional: defender los intereses de Panamá, como ustedes los de su país. Lo invito a desescalar, lo invito a hablar respetuosamente, pero lo invito a respetar mi Constitución como yo respeto la suya", cerró Martínez-Acha ante Feng y los delegados de la OEA.

El respaldo inmediato de Mulino desde redes sociales convirtió la intervención del canciller en posición de Estado: Panamá habla con una sola voz.

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