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Ciudad de Panamá, Panamá/La alcaldesa de San Miguelito, Irma Hernández, defendió la reducción en las partidas de funcionamiento destinadas a las nueve juntas comunales del distrito y aseguró que la medida forma parte del plan para enfrentar la crisis financiera que atraviesa el municipio.
Hernández aclaró que el ajuste no representa un recorte del 80%, como trascendió inicialmente. Por el contrario, las juntas comunales están enfrentando recortes de entre el 10% y el 13%, dependiendo de la proporcionalidad de cada una, porque la Alcaldía también asume el pago total de las planillas de las juntas comunales.
La alcaldesa sostuvo que, al asumir la administración en julio de 2024, encontró una institución con apenas 30 mil dólares en caja, mientras debía afrontar una planilla mensual cercana al millón de dólares. Según detalló, el municipio mantiene una deuda aproximada de 14 millones de dólares, de los cuales 8 millones corresponden a obligaciones con la Caja de Seguro Social. El resto incluye compromisos con exfuncionarios, proveedores y servicios contratados.
"Las primeras cosas que identificamos es que se gastaba más de lo que se ganaba", manifestó. Hernández indicó que, antes de afectar las partidas de las juntas comunales, la administración implementó una serie de medidas de austeridad.
Entre ellas mencionó la eliminación de cuatro direcciones municipales, la reducción de la estructura administrativa y la desvinculación de alrededor de 500 funcionarios, lo que, según dijo, representa un ahorro superior a los dos millones de dólares anuales. La alcaldesa añadió que el municipio también ha destinado más de un millón de dólares al pago de prestaciones de exfuncionarios.
La nueva asignación de recursos se realizará tomando en cuenta criterios como la población, la extensión territorial y los índices de pobreza de cada corregimiento. Hernández cuestionó que corregimientos con menos de 10 mil habitantes recibieran históricamente el mismo presupuesto que otros con más de 40 mil residentes.
Por ello, explicó que corregimientos como Rufina Alfaro recibirán una mayor asignación de recursos, mientras que otros de menor tamaño tendrán partidas más reducidas. Frente a las críticas de algunos representantes, quienes advirtieron que las juntas comunales podrían verse obligadas a reducir personal o incluso suspender operaciones, la alcaldesa señaló que las partidas de funcionamiento no constituyen el único ingreso disponible.
Recordó que cada junta comunal recibe anualmente 110 mil dólares del Programa de Inversión de Obras Públicas y Servicios (PIOPS), además de recursos provenientes del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y de posibles alianzas con el sector privado.
Asimismo, indicó que la Alcaldía continúa asumiendo el pago de las planillas de las juntas comunales. La alcaldesa informó que el ajuste se mantendrá hasta noviembre de este año. Posteriormente, en diciembre, las juntas comunales recibirán un aporte adicional de 10 mil dólares, conforme al compromiso adquirido durante la aprobación del presupuesto municipal.
Añadió que, si la recaudación mejora en los próximos meses, las partidas también podrán incrementarse. Hernández reconoció que la medida ha generado rechazo, pero aseguró que era necesaria para estabilizar las finanzas municipales.
La alcaldesa sostuvo que el saneamiento financiero permitirá que, en un plazo estimado de cinco a ocho años, el municipio pueda destinar mayores recursos a obras de infraestructura, seguridad, espacios públicos y otros servicios para la población, en lugar de utilizarlos para cubrir deudas heredadas.