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Atalaya, Veraguas/Con la culminación de las principales actividades religiosas en Atalaya, Veraguas, la festividad en honor a Jesús Nazareno dejó no solo imágenes de fe y devoción, sino también un mensaje directo a las familias y a la juventud panameña.
Durante la homilía, el obispo del vicariato de Darién, Pedro Hernández, hizo un llamado a padres de familia y jóvenes para promover mayor independencia y productividad, en un contexto donde, según advirtió, se han debilitado valores fundamentales.
"Se han ido perdiendo en nuestras vidas aquellos valores que desde nuestra infancia nos fueron dando nuestros antepasados, que fuéramos formándonos en una actitud de comunión, respeto, fidelidad, autenticidad y confianza ante nosotros", expresó ante cientos de fieles congregados.
El prelado cuestionó lo que describió como una prolongación innecesaria de la juventud sin asumir compromisos. "¿Y qué ha pasado? La nueva infancia, la nueva adolescencia, la nueva juventud no quiere asumir responsabilidades, estamos siendo los eternos jóvenes a los 40 o 45 sin asumir responsabilidades y queremos que siempre papá y mamá, que ya son mayores de 60 años, asuman ellos lo que nosotros no hemos podido vivir ni asumir en nuestra vida diaria", manifestó.
El obispo también habló sobre las dinámicas familiares que, a su juicio, alimentan un ciclo de permisividad.
"Hay situaciones que tocan las fibras del hogar (...) pero el papá y la mamá que son los consentidores del pecado de la permisibilidad que se va dando en la vida, asumen la responsabilidad y caemos en el círculo vicioso de que todos somos responsables de la irresponsabilidad, de la miseria y del abandono", afirmó.
Tras la misa, cientos de devotos participaron en la tradicional procesión por las calles de Atalaya, entre cánticos y oraciones. "Viva el Nazareno, viva el Rey de reyes", coreaban los feligreses mientras acompañaban la imagen del santo en su recorrido.
Aunque las actividades principales ya concluyeron, las celebraciones continúan con misas programadas durante el día, incluida una prevista para las 7:00 p.m.
En medio de la fe y la tradición, el mensaje del obispo resonó más allá del templo, invitando a la reflexión sobre el papel de la familia y la responsabilidad individual en la construcción de una sociedad más comprometida.
Con información de Ney Castillo.