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Consecuencias del Tabaco en la boca

Consecuencias del Tabaco en la boca
Consecuencias del Tabaco en la boca
Redacción
16 de mayo 2014 - 14:44

El tabaco es el peor enemigo de los dientes y particularmente de las encías, siendo sus efectos nocivos a este nivel muy llamativo. Esto se debe a que la boca es su puerta de entrada en el organismo. Esta adicción contribuye directamente al desarrollo de enfermedades periodontales (de la encía) tales como la gingivitis o la periodontitis, ocasionando a los fumadores problemas muy desagradables y visibles.

Según explican los expertos, Miguel Carasol, Presidente del Comité Científico de la Sociedad Española de Periodoncia(SEPA), y Francisco Rodríguez Lozano, Presidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), los efectos más nocivos del tabaco en nuestro boca, y nuestro salud en general son:

Mal olor en la boca, producido por otras sustancias que se añaden a los cigarrillos, como el alquitrán y múltiples aditivos. Todo esto genera un olor característico en el aliento y/o agrava la halitosis originada por otras causas. Otros efectos del consumo de tabaco que potencian la aparición del mal aliento están relacionados con la sequedad e irritación de las mucosas de la boca y de las vías respiratorias y digestivas altas, lo que contribuye a la falta de oxigenación e higiene de la boca.

Por otra parte los dientes amarillos son otras de las consecuencias, estos generalmente se ponen a un tono amarillento, que es el signo más evidente y antiestético ocasionado por la acción del tabaco sobre los dientes, lo que es un reflejo del mal estado bucal que puede ocasionar esta adicción.

Otro de los factores negativos es la reducción de los sentidos del gusto y olfato. Este un efecto conocido y altamente desagradable. Debido a la acción del tabaco, el fumador desarrolla una limitación creciente en sus capacidades olfativas y de percepción de los sabores, especialmente para los salados, por lo que incluso puede aumentar la tensión arterial al abusar de forma inconsciente de la sal.

Las personas que fuman tienen una disminución clara de las defensas de la encía frente al ataque bacteriano, lo que aumentar de forma significativa la susceptibilidad a la infección periodontal. Esta situación se debe a que el humo de los cigarrillos está compuesto por unos 4.000 constituyentes que son farmacológicamente tóxicos, mutagénicos y, de los cuales, unos 400 son carcinogénicos. Además tienen al menos dos veces más tasa de fracasos en el tratamiento con implantes dentales que los no fumadores. Por tanto, fumar está considerado como un factor predisponente al fracaso en implantes, siendo un factor de riesgo esencial en la etiología de la periimpantitis (infección del implante).Además la disminución de las defensas y del riego sanguíneo en las encías de los fumadores no solo facilita el riesgo de infecciones, sino que también reduce significativamente la capacidad de reparación de estos tejidos retrasando de forma notable la cicatrización de las heridas, tanto traumáticas como quirúrgicas.

Pese a esta situación las personas que consumen tabaco podrían a lo largo llegar a tener cáncer oral. Debido a que el cigarrillo es muy irritante y contiene un alto número de sustancias cancerígenas, entre las que destacan la nicotina y el alquitrán. Lo cual, eleva riesgo de padecer esta enfermedad, siendo ésta la patología más dramática de la boca, tanto por su elevada mortalidad como por las secuelas graves y estéticas que genera.

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