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Ciudad de Panamá, Panamá/Panamá cuenta actualmente con cerca de 50 clínicas de cesación de tabaquismo distribuidas en todo el país, una red de atención especializada que busca ayudar a las personas a abandonar el consumo de tabaco y otros productos con nicotina mediante tratamientos gratuitos y acompañamiento profesional, así lo dio a conocer el Ministerio de Salud (Minsa).
La iniciativa cobra relevancia ante las cifras más recientes sobre el consumo de tabaco en el país. De acuerdo con la Segunda Encuesta Mundial sobre Tabaco en Adultos de 15 años y más, presentada recientemente, en Panamá existen alrededor de 146 mil fumadores activos.
Los datos también reflejan una creciente intención de abandonar este hábito. Según el estudio, suministrado por el Minsa, el 64.3 % de los fumadores manifestó que planea o está considerando dejar de fumar, mientras que el 56.9 % de quienes acudieron a una consulta médica durante el último año recibió la recomendación de un profesional de la salud para abandonar el consumo de tabaco.
La red de clínicas de cesación de tabaquismo opera desde 2009 y tiene presencia en todas las regiones de salud del país, incluida la comarca Ngäbe-Buglé.
Entre los centros que ofrecen este servicio se encuentran el Centro de Salud de Boca La Caja, el Centro de Salud de Río Abajo, el Policentro de Juan Díaz y el Instituto Nacional de Salud Mental, en la provincia de Panamá. También forman parte de la red el Centro de Salud de Monagrillo, en Herrera; el Centro de Salud de Santiago, en Veraguas; el Centro de Salud de Boquete, en Chiriquí; el Minsa-Capsi de Burunga, en Panamá Oeste; y el Minsa-Capsi de Finca La Treinta, entre otros establecimientos.
Las clínicas forman parte de la estrategia nacional de control del tabaco y ofrecen atención basada en evidencia científica para abordar tanto la dependencia física como la psicológica asociada al consumo de nicotina.
Aldacira de Bradshaw, de la Sección de Salud Mental del Ministerio de Salud y presidenta del Consejo Nacional para la Salud Sin Tabaco, destacó la importancia de buscar ayuda antes de que el tabaquismo derive en enfermedades crónicas que afecten la calidad de vida de las personas.
La entidad indicó que el programa está dirigido a personas de todas las edades, incluidos adolescentes, y contempla un proceso de atención que puede extenderse entre ocho y doce semanas, con sesiones semanales enfocadas en lograr el abandono definitivo del hábito.
Durante el tratamiento, los participantes reciben terapia grupal especializada, seguimiento médico y medicamentos para controlar los síntomas asociados al síndrome de abstinencia, sin costo alguno.
Especialistas recuerdan que dejar de fumar reduce significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, respiratorias, distintos tipos de cáncer y otras afecciones asociadas al consumo de tabaco.
Las autoridades sanitarias instan a las personas interesadas en abandonar el hábito a acercarse a la instalación de salud más cercana para recibir orientación e incorporarse al programa de cesación de tabaquismo.