Ulloa: 'Hay gente que prefiere arreglar primero la capilla de su pueblo antes que su casa'

Aunque el Ministerio de Cultura ya ha comenzado a intervenir en algunos templos históricos, la atención de las viviendas damnificadas debe ocupar un lugar prioritario en esta etapa de recuperación.

Iglesia San Atanacio de la Villa de Los Santos / Cortesía ACNUR

La reconstrucción de las viviendas de las familias damnificadas debe ser una prioridad frente a la restauración de las iglesias y capillas afectadas por el terremoto del pasado 9 de octubre en Panamá. Así lo manifestó el arzobispo de Panamá, monseñor José Domingo Ulloa, al referirse a los daños que sufrieron numerosos templos religiosos, algunos de ellos considerados patrimonio histórico nacional.

El arzobispo reconoció el valor religioso, cultural e histórico de las iglesias que resultaron destruidas o con graves afectaciones, pero insistió en que, ante la magnitud de los daños provocados por el movimiento sísmico, lo más urgente es atender las necesidades de las familias que perdieron sus hogares.

Creo que ahora la prioridad es precisamente restaurar otros templos, que son los templos domésticos de las casas.

Ulloa destacó la importancia de preservar las iglesias históricas que sufrieron daños estructurales y reconoció las intervenciones que ha realizado el Ministerio de Cultura (MiCultura) para atender estos inmuebles. "Tenemos que agradecer realmente al Ministerio de Cultura, que inmediatamente ha estado interviniendo, sobre todo en estos templos históricos", señaló.

Explicó que las iglesias antiguas no solamente cumplen una función religiosa, sino que también representan espacios vinculados a la memoria colectiva y a la historia de las comunidades. "Son sellos de nuestra identidad panameña. Ahí está el ADN de lo que somos como nación", manifestó.

Recordó que estos templos han sido escenarios de celebraciones, despedidas de seres queridos y acontecimientos importantes para distintas generaciones de panameños. Asímismo, señaló que es necesario distinguir entre las iglesias consideradas patrimonio histórico nacional y las demás capillas afectadas por el terremoto, debido a las particularidades que implica la conservación de estos inmuebles.

Aunque el Ministerio de Cultura ya ha comenzado a intervenir en algunos templos históricos, la atención de las viviendas damnificadas debe ocupar un lugar prioritario en esta etapa de recuperación.

No obstante, reconoció que para muchas comunidades la pérdida de sus iglesias representa un golpe emocional importante, debido al significado que estos espacios tienen en su vida cotidiana.

Me he encontrado con gente que prefiere que se arregle la capilla a su casa.

La reconstrucción después del terremoto debe contemplar no solamente la reparación de las estructuras físicas, sino también la recuperación de las familias y de las comunidades afectadas.

«En este momento lo más importante es reconstruir el hogar, pero reconstruir también a las familias que conllevan ese lugar y viven esa historia», manifestó.

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