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Estados Unidos/El presidente estadounidense, Donald Trump, se puso debajo de los reflectores en la final de la Copa Mundo el domingo cerca de Nueva York, pese a ser brevemente abucheado por la multitud cuando era mostrado en las cámaras.
El último encuentro se disputa en el MetLife Stadium en East Rutherford.
Trump llegó al estadio en su helicóptero Marine One para ver el partido entre España y Argentina por la copa máxima.
El presidente de 80 años incluso puso sus manos sobre el trofeo dorado, dándole una palmada mientras caminaba hacia el palco VIP.
Trump se sentó junto al jefe de la FIFA y su amigo cercano, Gianni Infantino, y la primera dama Melania.
Hubo algunos abucheos aislados para Trump cuando su imagen apareció en las pantallas gigantes, pero muchos menos que los que ha recibido en otros eventos deportivos recientes.
Trump, por su parte, dijo antes del inicio del partido que creía que el superestrella Lionel Messi le daría a Argentina la ventaja.
"Diría que es difícil apostar contra Messi", dijo Trump. Agregó que el presidente de derecha Javier Milei, que no asistió por superstición, es "un amigo mío. Ha hecho un gran trabajo".
El líder estadounidense se sentó cerca de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, con quienes no tiene una relación tan amistosa.
Trump ha amenazado con imponer nuevos aranceles a Canadá, al que acusa de "negligencia deliberada" debido a los incendios forestales que han provocado la llegada de humo y cenizas hasta Estados Unidos, un hecho que genera dudas sobre la calidad del aire que será respirado durante la final del Mundial, en un estadio a cielo abierto.
Las relaciones también se mantienen tensas con México debido a la represión contra la inmigración por parte de la administración estadounidense, que amenaza con intervenir militarmente contra los narcotraficantes en México.
El último encuentro entre los dirigentes estadounidense, canadiense y mexicano se dio durante el sorteo del Mundial, en diciembre de 2025 en Washington.
Trump también saludó al primer ministro de España, Pedro Sánchez, quien asistió con la familia real española, pese a las recientes críticas de Trump contra Madrid por no respaldar la guerra contra Irán.