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Empleos en Panamá: Entre la cantidad y la calidad

Desempleo en Panamá

La última medición que publicó la Contraloría General da cuenta de una disminución de la tasa de desocupación que bajó de 11.3% en octubre de 2021 para ubicarse en 9.9% en abril de este año. Sin embargo, la informalidad subió casi un punto porcentual.

El desempleo en Panamá aumentó debido a la crisis económica desatada por la pandemia de COVID-19.
El desempleo en Panamá aumentó debido a la crisis económica desatada por la pandemia de COVID-19. / Pixabay

La desocupación bajó en los últimos meses, es lo que refleja la última medición que publicó la Contraloría de la República hace unos días. De 11.3% en octubre de 2021 a 9.9% en abril de este año. Sin embargo, esa disminución se dio paralelamente a un aumento en la informalidad, que pasó de 47.6% a finales del año pasado al 48.2% en abril de este año.

Los datos fueron dados a conocer el viernes 24 de junio por el Instituto de Estadística y Censo (INEC), cuyo director, el economista Samuel Moreno, reconoció que “podemos decir que hay una mejora sustancial” en cuanto a la disminución del desempleo, pero “evidentemente hay un problema de calidad del empleo, que es una discusión que tenemos que tener en el mediano y largo plazo”.

Estadística de desempleo en Panamá, según la Contraloría General de la República.
Estadística de desempleo en Panamá, según la Contraloría General de la República. / Contraloría de la República.

La muestra de la Contraloría se basa en la encuesta a 16,324 viviendas.

David Saied, también economista y exdirector del INEC, recordó que la encuesta no mide el empleo y el desempleo -“aunque usemos los términos como intercambiables”- sino la ocupación y la desocupación.

El 9.9% de personas desocupadas no significa que los otros estén empleados, sino que están ocupados “buscándose el pan”, aclaró Saied, quien hasta hace poco renunció a las filas del partido oficialista e inscribió su candidatura a diputado por la libre postulación.

La encuesta se hace en base a la pregunta de si la persona ha estado ocupada la última semana generando ingresos por un tiempo determinado de horas, lo que hace que el INEC la catalogue como una persona “ocupada” o “no ocupada”, pero, recalca Said, hay que reconocer que los ingresos han venido cayendo y que ahora hay más ocupados en la informalidad que empleados en la empresa privada a diferencia de hace unos tres años, por ejemplo.

Contraloría General de la República.
Contraloría General de la República. / Foto/TVN Noticias

Según sus cálculos, son 188 mil personas las que salieron del mercado laboral formal en los últimos dos años, las mismas que ahora van a tratar de entrar de nuevo, lo que provocaría tres escenarios: que el desempleo no baje tanto, que se mantenga igual, o bien que su caída (la de la desocupación) sea menor a la que uno hubiera esperando en un periodo de recuperación, señaló el experredista.

La Contraloría detalló que la población desocupada disminuyó en 18,827, mientras que la Población Económicamente Activa sumó 83,149 personas. La población ocupada se incrementó en 5.8% por su parte.

De acuerdo al economista Luis Morán, la recuperación del mercado laboral debe darse a través del empleo formal, “porque es la mejor manera de alcanzar una recuperación sostenible”. Y eso “aún no lo visualizamos”, dijo.

Tenemos que evaluar el tipo y la calidad de empleo, porque las empresas han dejado de contratar producto de la situación. No se ha diseñado ningún programa de formalización, solo seguimos insistiendo con el capital semilla, criticó el economista.

Morán también recordó que el empleo informal “aumenta las vulnerabilidades económicas ante otras situaciones globales, crisis o posteriores pandemias; y como no se cuenta con protección social, esto también sigue afectando el ingreso de trabajadores a la Caja de Seguro Social”.

Además, Morán coincidió con Saied en la importancia de hacer mediciones más amplias del desempleo, con una muestra mayor, con frecuencias mes a mes y por locaciones, porque “muchas provincias superan el promedio de desempleo nacional y es alarmante. Muchos puestos de trabajo desaparecieron producto de la pandemia, pero no hemos dimensionado la reinserción laboral, que permite que ese trabajador pueda aplicar y obtener un empleo en otro sector con dinamismo”.

Por otro lado, el desempleo juvenil sigue creciendo mientras las plazas de empleo en la formalidad se hacen cada vez más escasas. Citando datos del Banco Mundial, Morán asegura que Panamá ha sido uno de los países con mayor desplazamiento laboral, desde lo formal hacia el autoempleo.

El efecto de las políticas que adoptó el gobierno durante la pandemia fue devastador en las tasas de ocupación que ya venían bajando desde antes de 2020. Entre 2019 y 2020, la desocupación pasó del 7.1% al 18.5%, más del doble y el peor aumento en toda la región según la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Según el economista David Saied,  fueron 188 mil personas las que salieron del mercado laboral formal en los últimos dos años.
Según el economista David Saied, fueron 188 mil personas las que salieron del mercado laboral formal en los últimos dos años. / Foto/Archivo

Justo la calidad del empleo también fue parte de las denuncias que hiciera Marco Andrade, representante de la Confederación de Unidad Sindical e Independiente (CONUSI) en la 110 Conferencia Internacional de la OIT realizada semanas atrás.

En ese foro internacional, Andrade denunció despidos masivos disfrazados de mutuos acuerdos, la reducción de jornadas laborales con salarios disminuidos, la propuesta para extender la jornada a 10 horas por 4 días, la suspensión temporal del fuero de maternidad, el limbo jurídico en el que el Estado dejó los pagos de las licencias de maternidad, el aumento del trabajo infantil y la deserción escolar, el creciente desempleo en mujeres y jóvenes, la negación del Estado panameño a un aumento general de salario y el alza desenfrenada del precio del combustible y sus consecuencias en el costo de los alimentos, medicamentos, transporte y servicios básicos.