La innovadora técnica que están aplicando en los potreros de Azuero

Ciencia en Panamá

La Escuela de Medioambiente de la Universidad de Yale, Estados Unidos, acaba de publicar un libro sobre un sistema de restauración forestal que implementa en los paisajes ganaderos de la península de Azuero, que ha mostrado ser entre tres y cinco veces más productivo y rentable que los potreros convencionales.

Los árboles de guachapalí (Albizia saman) proporcionan sombra, frutos y nitrógeno para los suelos.
Los árboles de guachapalí (Albizia saman) proporcionan sombra, frutos y nitrógeno para los suelos. / Cortesía.
Helkin Guevara - Corresponsal Digital
31 de julio 2022 - 09:01

Provincia de Los Santos, Panamá/Potreros, sí, pero integrando muchos árboles y arbustos. Esta es la fórmula que distingue a los "sistemas silvopastoriles", un método innovador que lleva siendo aplicado en Panamá hace una década y que ha dado pie a un nuevo libro que detalla cómo implementar este modelo, más productivo y rentable, sobre todo en momentos de sequía.

La responsable de la implementación de este sistema en Panamá es la Iniciativa de Liderazgo y Capacitación Ambiental (ELTI, por sus siglas en inglés), un programa de la Escuela de Medioambiente de la Universidad de Yale, Estados Unidos, la cual opera con el objetivo de proporcionar apoyo y capacitación para conservar paisajes de bosques tropicales. 

La ELTI ha trabajado principalmente en fincas de Azuero, en colaboración con la Asociación de Productores Pecuarios y Agrosilvopastoriles de Pedasí (APASPE), ayudando a integrar las estrategias de restauración forestal en los paisajes ganaderos, y de aquella experiencia nació el libro “Guía Práctica para Establecer Sistemas Silvopastoriles en la Península de Azuero de Panamá”, en el que se detallan los cinco componentes principales para diseñar y establecer sistemas silvopastoriles en el país: protección de las fuentes de agua, un acueducto ganadero, bancos de forraje (pasto seco conservado para alimentación del ganado), mangas pequeñas intensivas (potreros pequeños en los que se utiliza una combinación de múltiples especies para facilitar diversos procesos ecológicos) y, finalmente, los árboles en potreros. 

"La guía se basa en nuestra experiencia de más de una década implementando sistemas silvopastoriles con productores y asociaciones comunitarias de la península de Azuero, una de las regiones más deforestadas y degradadas de Panamá. Con más del 20% del uso de la tierra de Panamá en pastizales permanentes, es una publicación útil para muchas organizaciones y productores no solo en Azuero sino en todo Panamá", destaca Jacob L. Slusser, coordinador para Panamá del ELTI y autor de la guía, junto con Saskia Santamaría y Jorge Gutiérrez. 

"Si bien desde lejos los sistemas silvopastoriles pueden parecer 'monte' o una 'finca de viuda', estos sistemas son entre tres y cinco veces más productivos y rentables que los potreros convencionales de solo pasto, con la ventaja adicional de que mantienen una producción constante incluso durante las sequías prolongadas", detalla el libro.

La guía también detalla todos los beneficios ecológicos y productivos de contar con árboles en potreros: "Favorecen la integración de biodiversidad y procesos ecológicos, lo que representa ahorros para el productor. Por ejemplo, los árboles pueden ayudar a controlar la erosión; a mantener la humedad en los suelos; a brindar hábitat para la vida silvestre, en especial insectos y otros organismos que mejoran los suelos, controlan plagas, y descomponen el estiércol; y a proveer sombra, leña, frutas y forrajes para el ganado (...) Con un correcto manejo silvicultural, el ganado y los árboles pueden convivir en el mismo espacio con muchos beneficios ecológicos y económicos".

Se explica que antes de invertir esfuerzos y recursos en la siembra de árboles en potreros, conviene aprovechar aquellas especies de árboles que se establecen en los potreros mediante los procesos de regeneración natural. 

Y si se opta por otras especies, se deben usar especies que se adapten a las condiciones de los potreros, con sus suelos degradados, secos y a la abundante exposición al sol. "Los árboles leguminosos son ideales porque fijan nitrógeno y mejoran los suelos. Algunos ejemplos son guachapalí (Albizia saman), cocobolo (Dalbergia retusa), quira (Platymiscium pinnatum), algarobo (Hymenaea courbaril) y coral (Ormosia macrocalyx)", señala el documento que fue publicado en formato físico y también en digital, con acceso abierto: https://elti.yale.edu/resources