Jelou!
En vivo
Ciudad de Panamá, Panamá/Panamá se convirtió esta semana en el punto de encuentro de líderes empresariales, organismos multilaterales y jefes de Estado de la región, en un foro impulsado por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) que busca debatir los desafíos estructurales de la región, entre ellos, uno de los más persistentes: la desigualdad.
El evento, que reúne a siete presidentes, dos premios Nobel de Economía y más de 3,000 asistentes, ha sido catalogado como el “Davos de América Latina”, una plataforma que, según las autoridades panameñas, permite discutir soluciones desde la propia región y no desde foros lejanos.
En ese sentido, el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, indicó que “es extraordinario. Este foro es único en el continente americano y representa una oportunidad para posicionar a Panamá en el mapa global, dar seguimiento a lo discutido en el Foro Económico Mundial de Davos y abrir un espacio real para intercambiar ideas que ayuden al desarrollo de América Latina”.
Chapman manifestó que, más allá del crecimiento económico, el debate debe centrarse en cómo ese crecimiento se traduce en mejor calidad de vida para la gente, un punto clave para enfrentar las profundas brechas sociales que persisten en la región.
Sobre el tema de la desigualdad, que es un problema estructural de la región y que también afecta a Panamá, dijo que la desigualdad es un problema de larga data.
“Para atacarla, lo primero que se necesita es crecimiento económico, pero no cualquier crecimiento: uno que genere empleo permanente. En un país que no crece, no hay forma de crear empleo ni de reducir la pobreza”.
Chapman explicó que la desigualdad está estrechamente vinculada a la fragilidad institucional, la corrupción, el abuso de poder y la falta de confianza, factores que provocan la salida de capitales de los países latinoamericanos hacia economías más estables.
El dinero es nervioso. Cuando percibe incertidumbre, se va. Por eso debemos crear condiciones de estabilidad, predictibilidad y confianza”, señaló.
El titular del MEF advirtió que la desigualdad no solo no mejora en contextos de inestabilidad, sino que empeora de forma exponencial, como ha ocurrido en países de la región que han visto deteriorarse sus instituciones en poco tiempo.
Por ello, indicó: “Panamá tiene las condiciones para reducir la desigualdad de manera importante, pero eso requiere estabilidad económica, políticas públicas claras y crecimiento sostenido que permita crear empleos en el sector privado. En las áreas rurales, donde la pobreza es mayor, el Estado sí tiene que llegar para ayudar a las personas a salir de la pobreza extrema y luego darles autonomía”.
El ministro insistió en que estos cambios no se logran en un solo gobierno, sino con políticas de Estado que trasciendan los ciclos políticos de cinco años. “La institucionalidad se construye en décadas, pero se puede destruir muy rápido”, advirtió.
En ese sentido, destacó la importancia de que Panamá sea sede permanente de este foro del CAF, que permitirá mantener un diálogo regional continuo sobre desarrollo, integración y reducción de la desigualdad.
“América Latina es rica en talento humano. Este no debe ser el continente del futuro, sino del presente. Y Panamá está ofreciendo la plataforma y la confianza para que esa conversación se dé aquí”, precisó el ministro.
TVN Noticias tendrá una cobertura completa, con la transmisión de todos los paneles, incluida la disertación del presidente de la República, José Raúl Molino, así como la participación de los presidentes presentes en esta jornada inaugural de la CAF.