La OMC nombra por primera vez a una mujer como jefa, una nigeriana

a doctora Ngozi Okonjo-Iweala como próxima directora general de la OMC.
En la imagen, la doctora Ngozi Okonjo-Iweala próxima directora general de la OMC. / AFP
Afp
15 de febrero 2021 - 12:00

La nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala se convirtió este lunes en la primera mujer y la primera africana al frente de la Organización Mundial del Comercio (OMC), una institución casi paralizada.

"Los miembros de la OMC acaban de acordar nombrar a la doctora Ngozi Okonjo-Iweala como próxima directora general de la OMC. La decisión se tomó por consenso durante una reunión especial del Consejo General de la organización hoy", anunció la OMC este lunes, unos quince minutos después de la apertura del encuentro.

"La doctora Okonjo-Iweala se convertirá en la primera mujer y en la primera africana al frente de la OMC. Asumirá sus funciones el 1 de marzo y su mandato, renovable, expirará el 31 de agosto de 2025", agregó la organización.

"Una OMC fuerte es esencial si queremos recuperarnos plena y rápidamente de la devastación causada por la pandemia de covid-19", declaró Okonjo-Iweala, de 66 años, tras su nombramiento.

"Nuestra organización enfrenta numerosos desafíos pero trabajando juntos, colectivamente, podemos hacer la OMC más fuerte, más ágil y mejor adaptada para las realidades actuales", añadió.

La economista tenía previsto comparecer ante los medios a las 16H00 GMT.

Tanto su nombramiento como el debate previo de los delegados se realizó se realizó de forma telemática a causa de la pandemia de coronavirus.

Ngozi Okonjo-Iweala era la única candidata que quedaba en la carrera, gracias a un amplio consenso y al apoyo de la Unión Africana y la Unión Europea, así como de Estados Unidos tras el cambio de autoridades.

A finales de octubre, el gobierno del expresidente estadounidense Donald Trump, que en cuatro años había hecho todo lo posible por debilitar a la organización, bloqueó el consenso que se esbozaba en torno a la nigeriana de 66 años.

Dos veces ministra de Finanzas y titular de la cartera de Relaciones Exteriores de Nigeria durante dos meses, Okonjo-Iweala comenzó su carrera en el Banco Mundial en 1982, donde trabajó durante 25 años. En 2012 no logró convertirse en presidenta de esta institución financiera y el cargo recayó en el estadounidense-coreano Jim Yong Kim.

Ahora estará al frente de una institución que, desde su creación en 1995, ha sido dirigida por seis hombres: tres europeos, un neozelandés, un tailandés y un brasileño.

Su trayectoria académica y profesional impresiona, pero la nueva titular de la OMC también tiene detractores que la critican por no haber hecho más por erradicar la corrupción cuando estaba a la cabeza de las finanzas del país más poblado de Africa.

- Crisis existencial -

"Más que nada" para dirigir la OMC se necesita "audacia, coraje", dice ella a quienes consideran que le faltan conocimientos técnicos en un medio regido por normas bizantinas.

El arrojo será fundamental para sacar a la OMC de su crisis casi existencial.

La pandemia ha dejado a la vista de todos las fracturas provocadas por la liberalización del comercio mundial, desde la excesiva dependencia de cadenas de producción dispersas, hasta los excesos de la deslocalización industrial o la fragilidad del tráfico comercial.

A mediados de octubre, Ngozi Okonjo-Iweala dijo que quería fijar dos prioridades para demostrar que la OMC es indispensable.

Quiere presentar en la próxima conferencia ministerial un acuerdo sobre subvenciones a la pesca, que se encuentra en punto muerto, para demostrar que la OMC aún puede producir progresos multilaterales. Y además se propone reconstruir el órgano de solución de controversias (el tribunal de la OMC) que fue torpedeado por el gobierno de Trump.

Recientemente instó a la OMC a centrarse en la pandemia de covid-19. Sus miembros están divididos sobre la conveniencia de eximir de derechos de propiedad intelectual los tratamientos y vacunas anticovid para hacerlos más accesibles.

Muchos países en desarrollo son favorables a las exenciones a las patentes, que reclaman sobre todo las oenegés, como Médicos Sin Fronteras (MSF). Pero los países ricos estiman que las reglas actuales previstas por el Acuerdo de la OMC sobre aspectos de los derechos de propiedad intelectual son suficientes.