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La batalla judicial por el patrimonio de Dolly Parton sumó nuevas acusaciones contra Bryan Seaver, sobrino de la cantante y antiguo responsable de su seguridad. La empresa She’s Alive, creada para proteger los intereses comerciales de Parton tras su muerte, sostiene que Seaver habría intentado evitar una notificación judicial mientras cuestiona el aplazamiento.
Seaver, de 49 años, solicitó el 2 de octubre retrasar una audiencia prevista para el 9 de octubre. Explicó al tribunal que no había conseguido un abogado para representarlo. Un juez aceptó la petición el 6 de octubre y trasladó la audiencia al 20 de octubre, cuando continuará el proceso sobre el patrimonio.
Según los documentos judiciales, Seaver aseguró que comenzó a buscar representación legal “inmediatamente” después de recibir, el 23 de septiembre, una orden de restricción y una demanda presentada por She’s Alive. También indicó que había intentado encontrar asesoría jurídica, pero no pudo reunirse con su primera opción hasta el 5 de octubre.
La compañía rechazó esa explicación y pidió al tribunal negar el aplazamiento. Su cuestionamiento apunta a los intentos para notificar al sobrino. She’s Alive aseguró que se realizaron tres intentos y que, durante el segundo, la persona encargada de entregar los documentos encontró cuatro vehículos en la entrada de la residencia, pero nadie respondió a la puerta.
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La empresa sostuvo que después apareció un letrero de “no pasar” en el jardín delantero y que se colocó alambre de púas en las barandillas que conducían hacia la entrada principal. En su presentación judicial, argumentó: “Esperó hasta el último momento para actuar, y el tribunal no debería premiar ese comportamiento. Además… el Sr. Seaver ya cuenta con abogados que parecen estar deseosos de representarlo”.
She’s Alive señaló que Seaver no había identificado previamente a ningún abogado ni explicado por qué no podía cumplir con los plazos. Como respaldo, incorporó un correo electrónico atribuido a Seaver, enviado el 21 de agosto, cuatro días antes de la muerte de la artista.
En ese mensaje, Seaver habría advertido que sus abogados intervendrían y utilizó expresiones ofensivas contra la otra parte. El texto incluía: “Si crees que mi lenguaje duro es demasiado para ti o para tus proveedores incompetentes, espera a que mis abogados te den una paliza”. Después añadió: “Te reto a que presentes quejas falsas y sin fundamento. Vamos a jugar, maldito perdedor. ¿Por qué tu parte de este proyecto está siempre hecha un desastre y atrasada?”.
El conflicto se produce después de que Seaver fuera despedido el mes pasado de su puesto como responsable de seguridad de Dolly Parton. Dentro del proceso, She’s Alive lo acusa de realizar amenazas relacionadas con su formación militar y de haber provocado la salida de varios empleados.
Seaver, hijo de Cassie Parton, hermana de Dolly, niega las acusaciones. En declaraciones a ABC News afirmó que nunca había amenazado a nadie y calificó la orden de restricción como una medida destinada a generar publicidad. También sostuvo que algunas expresiones presentadas como amenazas fueron sacadas de contexto y correspondían a conversaciones que mantuvo con Danny Nozell, antiguo representante de Dolly Parton y responsable de She’s Alive.
La audiencia quedó fijada para el 20 de octubre en Nashville. Hasta entonces, la controversia continúa centrada en la representación legal de Bryan Seaver, los intentos de notificación y las acusaciones formuladas por She’s Alive.