Taylor Swift y Travis Kelce sorprenden en su boda con el sorteo de un automóvil emblemático
La pareja sorprendió a sus invitados con una serie de actividades exclusivas que incluyeron rifas de artículos de lujo y un vehículo con un profundo significado dentro de su relación.
Taylor Swift y Travis Kelce protagonizaron una de las celebraciones más comentadas del año al contraer matrimonio el 3 de julio en el Madison Square Garden de Nueva York, escenario elegido para una ceremonia que reunió a familiares, amigos y reconocidas figuras del entretenimiento y el deporte.
Según información difundida por NBC News y PEOPLE, la recepción incorporó juegos y dinámicas en las que los asistentes obtuvieron boletos para participar en distintos sorteos. Entre los premios destacaron exclusivos bolsos de diseñador y un Chevrolet Chevelle convertible modelo 1970, automóvil que mantiene un vínculo especial con la historia sentimental de los recién casados.
El vehículo corresponde al mismo modelo en el que Taylor Swift y Travis Kelce fueron vistos públicamente después del primer partido de los Kansas City Chiefs al que asistió la cantante en septiembre de 2023. Aquella aparición alimentó las especulaciones sobre su romance y terminó convirtiéndose en uno de los momentos más recordados por los seguidores de la pareja. Dos invitados, cuya identidad no fue revelada, confirmaron que uno de los asistentes resultó ganador del histórico automóvil durante la celebración.
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Meses después de aquella aparición pública, la artista explicó cómo comenzó realmente la relación con el jugador de la NFL. En una entrevista concedida a la revista Time en diciembre de 2023, aclaró que el vínculo se había iniciado mucho antes del partido que captó la atención mundial. “Empezamos a salir justo después. Así que tuvimos bastante tiempo a solas, algo que nadie sabía, y lo agradezco, porque pudimos conocernos mejor. Creo que algunos piensan que vieron nuestra primera cita en ese partido. Jamás seríamos tan imprudentes como para tener una primera cita tan precipitada”, afirmó la cantante al recordar los primeros meses de su romance.
Tras la ceremonia, un representante de Taylor Swift confirmó oficialmente el matrimonio a PEOPLE y reveló algunos detalles sobre la producción del evento. Los novios lucieron diseños exclusivos elaborados por Christian Dior Haute Couture, creados por Jonathan Anderson, director creativo de las colecciones femeninas, masculinas y de alta costura de la firma, en colaboración con la pareja. El vestuario fue complementado con calzado de Christian Louboutin, mientras que la cantante llevó una selección de joyas Cartier, reforzando el carácter elegante de la celebración.
La organización también rompió con algunas tradiciones habituales en este tipo de ceremonias. Los recién casados decidieron prescindir de damas de honor y padrinos convencionales. En su lugar, Austin Swift, hermano de la artista, desempeñó el papel de “hombre de honor”, mientras que Jason Kelce, hermano del jugador, asumió la función de “Best Man”. La ceremonia estuvo a cargo del actor Adam Sandler, amigo cercano de ambos.
De acuerdo con nuevos detalles publicados por PEOPLE un día después del enlace, el Madison Square Garden fue transformado con una ambientación inspirada en un bosque. Árboles, helechos naturales y elegantes fundas blancas para los asientos crearon un entorno pensado para ofrecer una experiencia inmersiva a todos los invitados.
El intercambio de votos se desarrolló sobre un escenario central instalado dentro del recinto. Tanto Taylor Swift como Travis Kelce leyeron mensajes escritos en libros personales durante aproximadamente veinte minutos cada uno. Como recuerdo de ese instante, los asistentes recibieron pañuelos bordados especialmente para la ocasión antes de dirigirse al salón de recepción por invitación de la madre de la cantante.
La celebración concluyó con actuaciones musicales de primer nivel. Paul McCartney interpretó el clásico “I Want to Hold Your Hand”, de The Beatles, mientras Stevie Nicks también ofreció una presentación especial, poniendo el broche final a una boda que combinó lujo, música, emoción y detalles personalizados, consolidándose como uno de los acontecimientos más destacados del año en el mundo del espectáculo.