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Ante el incremento de las temperaturas que se espera en los próximos días, luego de que el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa) advirtiera que, a partir del lunes 6 de julio, podrían registrarse temperaturas superiores a los 35 °C y sensaciones térmicas de hasta 41 °C, el Ministerio de Salud (Minsa) reiteró el llamado a la población a adoptar medidas de prevención a fin de evitar situaciones que puedan poner en riesgo la vida de las personas.
La jefa del Departamento de Emergencias del Minsa, María Joannou, aseguró que el país enfrenta un escenario en el que el cambio climático se hace cada vez más evidente.
Vivimos en Panamá y estamos acostumbrados a este clima tropical, pero verdaderamente el cambio climático es algo real y hemos sido testigos de que, en los últimos años, la temperatura y, sobre todo, la sensación térmica han aumentado", afirmó.
Como parte del contexto, el Imhpa recordó que este año ya se han registrado varios de los días más calurosos de 2026. Entre ellos figuran el 11 de marzo, el 8 y 9 de abril, así como el 29 y 30 de junio, jornadas en las que se alcanzaron temperaturas máximas de 35 °C. De acuerdo con los pronósticos, estas condiciones podrían repetirse e intensificarse durante los próximos días.
Ante este panorama, Joannou insistió en que la principal medida para prevenir complicaciones es mantenerse hidratado de forma constante.
"No debemos esperar a tener sed para tomar agua", enfatizó la especialista, quien además recomendó evitar la exposición prolongada al sol entre las 9:00 de la mañana y las 4:00 de la tarde, periodo en el que también se prevén los índices más altos de radiación ultravioleta.
La médica explicó que una de las primeras afectaciones que pueden experimentar las personas es el agotamiento por calor, una condición ocasionada por la pérdida excesiva de líquidos y electrolitos a través de la sudoración. Detalló que, al sudar en exceso, el organismo no solo pierde agua, sino también electrolitos o sales minerales, lo que puede provocar deshidratación si no se reponen de manera oportuna.
Entre los síntomas mencionó sed intensa, dolor de cabeza, fatiga, mareos y náuseas. Ante estas señales, recomendó hidratarse inmediatamente con agua y, de ser necesario, complementar con soluciones de rehidratación oral o bebidas con electrolitos para reponer las sales minerales perdidas.
Joannou aclaró que el agotamiento por calor puede evolucionar hacia un golpe de calor, una emergencia médica que pone en riesgo la vida porque el organismo pierde la capacidad de regular su temperatura.
El golpe de calor es una condición extrema en donde la vida del paciente realmente corre peligro", advirtió.
Agregó que, si una persona presenta desorientación, pérdida del estado de conciencia, fiebre relacionada con la exposición al calor o los síntomas no mejoran pese a las medidas iniciales, debe acudir de inmediato a una instalación de salud o solicitar asistencia a través de los servicios de emergencia.
La funcionaria también recomendó utilizar ropa ligera, holgada y de colores claros, preferiblemente confeccionada con fibras naturales como el algodón, además de emplear protector solar, sombreros o paraguas para disminuir la exposición directa al sol.
En los hogares, aconsejó mantener puertas y ventanas abiertas para favorecer la ventilación, utilizar abanicos o aire acondicionado cuando sea posible y tomar duchas con agua fresca. En caso de bebés o adultos mayores, sugirió colocar paños húmedos con agua fría sobre la piel para ayudar a disminuir la temperatura corporal.
Joannou hizo énfasis en que las altas temperaturas representan un mayor riesgo para los grupos vulnerables, entre ellos bebés, niños pequeños, adultos mayores, personas con discapacidad y pacientes con enfermedades crónicas.
Explicó que los niños aún no desarrollan por completo su sistema de regulación de la temperatura, mientras que en los adultos mayores disminuye la capacidad de sudar y de percibir la sed, lo que aumenta el riesgo de deshidratación y otras complicaciones. Asimismo, advirtió que el calor puede desencadenar descompensaciones en personas con enfermedades crónicas.
Respecto a los centros educativos, la especialista recomendó que los docentes promuevan pausas frecuentes para la hidratación, mantengan ventiladas las aulas y vigilen que los estudiantes consuman suficiente agua durante la jornada escolar, especialmente si los salones no cuentan con aire acondicionado.
El Ministerio de Salud reiteró el llamado a la población a mantenerse informada a través de los pronósticos oficiales del Imhpa y adoptar medidas preventivas para reducir los riesgos asociados al calor extremo, una condición que, según los especialistas, será cada vez más frecuente como consecuencia del cambio climático.
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