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Ciudad de Panamá/El comisionado retirado Oriel Ortega, exdirector del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront), confirmó que tiene conocimiento directo de al menos dos exmiembros de Senafront que viajaron para pelear en la guerra de Rusia y Ucrania. Según el exjefe de la entidad, estos hombres fueron enviados al frente de combate, donde perdieron la vida. Aunque las familias ya tienen la certeza de sus decesos, hasta la fecha no han podido recuperar los cuerpos de sus seres queridos.
Ortega detalló que estos casos no son aislados. Relató que al menos dos de sus antiguos compañeros "se dieron de baja" y viajaron a principios de año hacia los conflictos en Europa del Este. Lastimosamente, murieron en el frente de combate. A esta trágica situación se suma el caso de un joven muy querido de las patrullas de Fuerzas Especiales, quien se encuentra desaparecido hace más de un año tras partir hacia estas zonas de conflicto.
El excomisionado Ortega explicó que la modalidad utilizada por las empresas privadas que reclutan para estas guerras proxy es el engaño. A los jóvenes y exmilitares les ofrecen trabajos para operar maquinaria pesada o como mecánicos. Sin embargo, al llegar a su destino, son obligados a tomar las armas y lanzados directamente a la línea de fuego.
Ortega señaló que estas redes de reclutadores, en las que participan panameños y extranjeros, lucran de manera exorbitante. Mientras las empresas internacionales ganan hasta 10 mil dólares por persona, a los contratados solo les pagan entre 2 mil 500 y 3 mil 500 dólares. El exjefe de Senafront calificó esta práctica como una forma de trata de personas.
Ante este escenario, Ortega emitió un mensaje a los miembros activos y retirados de la Fuerza Pública para que no caigan en estas redes. Advirtió que no existe una reglamentación clara en organismos multilaterales que frene a las potencias que contratan estos ejércitos privados.
El exdirector Ortega hizo un llamado a prevenir a los jóvenes, especialmente a aquellos que buscan un sentido de pertenencia tras no ser aceptados en las academias policiales. Recalcó que el Ministerio Público debe investigar a estos reclutadores panameños, ya que sus acciones son delictivas y están cobrando la vida de los ciudadanos.
Ortega recordó que este fenómeno de los mercenarios o "hombrecitos verdes" ha empeorado con la nueva modalidad de guerra híbrida. Insistió en que el Estado panameño debe orientar a los jóvenes para evitar que caigan en estas redes internacionales.