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Panamá/La Caja de Seguro Social (CSS) cuenta con alrededor de 2,400 médicos generales y aproximadamente 3,000 especialistas, pero buena parte del personal se concentra en la ciudad de Panamá y Chiriquí. Mientras tanto, instalaciones de Bocas del Toro, Puerto Armuelles, Colón, Aguadulce y Chepo enfrentan dificultades para cubrir plazas.
Ante la falta de especialistas, Marcos Young, director de Servicios y Prestaciones de Salud de la Caja, planteó una reestructuración de la ley médica que revise el tiempo de formación, los internados, los requisitos profesionales y el compromiso social de quienes estudian con recursos del Estado.
Para nosotros, sí, reitero mi posición, hay que hacer una estructuración de la ley médica. ¿Cuántos años te vas a formar? ¿Qué vamos a hacer con los internados? ¿Cuáles son los requisitos? Y si yo voy a ser financiado por el Estado para estudiar medicina, para estudiar una especialidad, debo tener un compromiso social y servir”, expresó.
Entre las alternativas mencionó programas de rotación y residencias transitorias que permitan a los médicos prestar servicios durante un periodo en el interior del país.
También propuso reducir la duración del internado para acelerar el ingreso de los médicos a los programas de especialización.
“Panamá es el único país de América que tiene dos años internados”, aseguró. Young explicó que un médico estudia seis años, realiza dos años de internado y después debe completar varios años adicionales para especializarse. En el caso de gastroenterología, calculó que la preparación puede extenderse durante 14 años.
Son seis años de medicina, dos años internados. Son ocho, tres de medicina interna, más tres más de gastro. Ese es un tema que tenemos que reestructurar”, manifestó.
Advirtió que, sin un plan y una modificación integral de la ley, la escasez de especialistas continuará en el corto plazo.
Las declaraciones se dieron un día después de que el presidente de la República, José Raúl Mulino, anunciara que evalúa la contratación de médicos extranjeros.
Pero Young también reconoció que la falta de especialistas no responde únicamente a la disponibilidad de profesionales, sino también a su distribución en el país.
Usted ve los medios y siempre hay falta de especialistas, pero es que hay gente motivada trabajando, pero necesitamos en ciertas áreas, porque todo el mundo quiere ir a Ciudad de la Salud, todo el mundo quiere ir al complejo, ¿y qué pasa en el interior de la República? Ese es el problema que tenemos. Entonces, es un tema de equidad y de distribución”, manifestó.
Young explicó que la institución tiene entre 2,300 y 2,400 médicos generales y cerca de 3,000 especialistas. Sin embargo, señaló que “casi toda la distribución se concentra en Panamá y parte en Chiriquí”.
La falta de personal se siente en especialidades como anestesiología, cardiología, nefrología, gastroenterología, neurología, endocrinología y pediatría. Uno de los casos mencionados es Aguadulce, donde existen dificultades para cubrir plazas de pediatría.
También citó la situación de Chepo, pese a su cercanía con la capital. “Chepo. Ni siquiera Chepo consiguió. Ahora mismo... Hace un día le puse un ejemplo. Nosotros tenemos una policlínica, está Nicolás Solano, tengo una policlínica y necesito cirujanos generales para trabajar en la policlínica”, expresó.
Para Young, las plazas ofrecidas por la institución sí son atractivas. El principal problema, sostuvo, es que los profesionales prefieren permanecer en la capital.
Yo le digo que sí es atractiva. El detalle es que todo el mundo quiere trabajar en Panamá. Ese es el detalle. Ese es el problema”, afirmó.
El funcionario consideró que tampoco se trata exclusivamente de los salarios o beneficios. Detalló que un especialista que comienza a trabajar en el sistema público puede recibir alrededor de $3,000 mensuales, además de los pagos correspondientes a los turnos.
“Estás empezando alrededor de 3 mil balboas mensuales. Porque recuerde que un interno está alrededor de 1.600, 1.800 y, a medida que va subiendo la escala... Imagínese. Entonces, claro, más los turnos”, señaló.
No obstante, reconoció que deben establecerse incentivos mayores para quienes acepten trasladarse a zonas donde resulta difícil conseguir personal. Puso como ejemplo Bocas del Toro, donde planteó aumentar del 40% al 60% el incentivo ofrecido.
“Entonces, esas personas que se van allá, pensemos, doblemos el salario, veamos qué hacer y lo hacemos atractivo”, dijo.
Young aclaró que una modificación de esa naturaleza tendría que establecerse mediante una ley.
Sobre la posibilidad de contratar médicos extranjeros para atender la falta de especialistas, Young señaló que la CSS ha sido consultada y advirtió que el procedimiento actual podría dificultar la llegada de profesionales.
“El detalle es que un cardiólogo, que yo decía formarlo ahora, va a salir en seis años. Estamos hablando de 2026, 2032. ¿Qué va a pasar en este periodo, en esta carrera de formación?”, manifestó. Explicó que las condiciones ofrecidas deben resultar atractivas para quienes decidan trasladarse a Panamá, especialmente en lo relacionado con la estabilidad laboral.
“Póngase a pensar: si usted es cardiólogo que está en Ecuador o está en Costa Rica, me vengo para Panamá y me dan visa de un año. Yo no me voy a venir por un año”, afirmó.
Young también cuestionó la cantidad de trámites que actualmente debe realizar un médico extranjero para ejercer en el país.
Entonces, yo creo que tendremos que buscar un equilibrio, porque tampoco puede ser que ahorita, o sea, yo vengo a hacer un examen, pero ahorita usted tiene que venir una vez a convalidar el título. Después tiene que venir otra vez a conseguir un permiso del Minsa para después hacer el examen. Tres veces, ¿quién viene?”, expresó.
A su juicio, algunos procedimientos podrían realizarse de manera virtual para reducir los viajes y facilitar la verificación de los documentos. “El hecho es que, en la actualidad, el sistema de contratación de médicos extranjeros está demasiado complicado y es inaccesible”, sostuvo.
Young reveló que en tres convocatorias anteriores apenas participaron uno o dos profesionales extranjeros, quienes no continuaron cuando conocieron el proceso de validación. “Uno o dos personas, pero cuando usted le dice: tengo que validar esto, no lo hacen”, dijo. Además, recalcó que la contratación de personal extranjero requiere una revisión más amplia del sistema.
Entonces, no creas que la contratación de extranjeros va a ser tan sencilla, a menos que se haga un estudio profundo de lo que es todo el proceso de formación médica”, advirtió.
Young explicó que la CSS ha buscado llevar tecnología y mejores equipos al interior para atraer y retener a los profesionales. Mencionó la incorporación de cirugía robótica en Chiriquí y adelantó que se pretende aplicar una estrategia similar en Chitré.
Sin embargo, hospitales y complejos que cuentan con quirófanos todavía carecen del personal necesario para aprovechar plenamente su capacidad.
“Está el hospital de Chiriquí, tenemos el hospital de Colón, que tomó cuánto tiempo, tenemos la Ciudad de la Salud, todos con quirófanos y no tengo suficiente anestesiólogo”, expresó.
La necesidad de anestesiólogos también alcanza al Hospital de Especialidades Pediátricas, en la ciudad de Panamá, y a los hospitales Rafael Hernández y de Puerto Armuelles.
Young describió la situación de endocrinología como especialmente crítica: “Endocrino es una especie, incluso aquí, en peligro de extinción. No tenemos endocrinólogos”.
La escasez de especialistas coincide con un aumento de pacientes en servicios como cardiología y hemodiálisis.
Según Young, el centro cardiovascular de Ciudad de la Salud pasó de atender aproximadamente 3,000 casos anuales a unos 5,000. En hemodiálisis, la cantidad de pacientes aumentó de 2,100 a 2,600.
“Pero es que tenemos una población enferma”, expresó al referirse al crecimiento de la demanda.
Mientras la CSS busca soluciones, los asegurados continúan enfrentando demoras. Durante un sondeo realizado en el Complejo Hospitalario, algunos pacientes identificaron cardiología, neumología y reumatología entre las especialidades más solicitadas. Los tiempos mencionados/catalogados para conseguir una cita oscilan entre uno y cuatro meses.
Un asegurado relató que sus hijos gestionan sus citas electrónicamente y que debió esperar cerca de un mes para ser atendida en neumología. Otro paciente cuestionó las demoras en distintos servicios. “La verdad es que en el Seguro todo es demorado”, afirmó.
Como respuesta inmediata, Young propuso capacitar a los médicos generales para atender determinados padecimientos bajo la supervisión a distancia de especialistas, además de fortalecer la atención primaria.
Yo creo que ese es el enfoque que tenemos que dar porque, definitivamente, ningún país ha solucionado la falta de especialistas a menos que tenga un sistema de atención primaria sólida”, sostuvo.