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Ciudad de Panamá, Panamá/El presidente de la República, José Raúl Mulino, junto a la ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, presidió este jueves la inauguración del Centro Femenino de Rehabilitación La Esmeralda, ubicado en Paso Blanco, corregimiento de Las Garzas.
La obra, considerada un proyecto emblemático del sistema penitenciario, tuvo una inversión de 22.4 millones de dólares y está diseñada para albergar a 520 privadas de libertad.
El centro cuenta con instalaciones modernas y programas de rehabilitación integral, que incluyen atención médica, capacitación laboral, áreas de visita familiar y otros servicios que no se encuentran en el actual Centro Femenino de Rehabilitación.
El presidente Mulino destacó la importancia de la nueva infraestructura: “Y lo importante de esto es no solo la comodidad física, sino la esperanza que llega hoy a todo el grupo de señoras que están recluidas cumpliendo su pena. Y con la esperanza aquí de que se preparen para salir bien preparadas a la sociedad y seguir trabajando junto a su familia”.
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Por su parte, la ministra de Gobierno resaltó el enfoque en disciplina, orden y productividad dentro del sistema penitenciario: “Un verdadero sistema penitenciario donde las cárceles fueran productivas, donde se dieran espacios para la disciplina y el orden. Aquí no estamos para ganar aplausos fáciles, vinimos a poner orden donde el caos tenía el control. Y lo que estamos viendo hoy es la realidad donde la justicia empieza a ser cada vez más justa, donde la condena va a cumplir con su fin. Entran a los centros penitenciarios personas que le fallaron al sistema, pero salen ciudadanos que pueden dar un nuevo inicio a sus familias”.
Según informó la ministra Montalvo, el traslado de las privadas de libertad al Centro La Esmeralda comenzará en marzo, marcando el inicio de la operación de este moderno complejo penitenciario que busca reforzar la rehabilitación y la reinserción social de las internas.
Con la apertura de La Esmeralda, el Gobierno refuerza su apuesta por un sistema penitenciario más humano y centrado en la rehabilitación, con instalaciones que cumplen estándares modernos y que brindan oportunidades para que las privadas de libertad se reintegren a la sociedad de manera efectiva.