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Después de 31 años, Panamá retomará las diligencias sobre el atentado terrorista conocido como el caso Alas Chiricanas, con la extradición de Ali Zaki Hage Jalil, el principal sospechoso de ser el autor del atentado que hizo explotar la aeronave HP-1202 del vuelo 901, que dejó 21 muertos en julio de 1994.
Alí Jalil llegó la tarde de este lunes al aeropuerto Internacional de Tocumen extraditado desde Venezuela, bajo un fuerte dispositivo de seguridad, custodiado por agentes venezolanos y, ya en territorio panameño, fue entregado a la Policía Nacional.
El imputado por el acto terrorista registrado el 19 de julio de 1994, luego del despegue del avión desde el aeropuerto Enrique Jiménez, en France Field, provincia de Colón, fue conducido a la sede de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), donde estará bajo custodia.
Se espera que próximamente Jalil sea conducido a rendir declaración indagatoria en la Fiscalía Superior de Homicidio de Descarga, responsable de las investigaciones.
El Ministerio Público le formuló cargos por delitos contra la vida y la integridad personal, en su modalidad de homicidio doloso en perjuicio de 21 personas y delito contra los medios de transporte y comunicación.
La fiscal superior de Homicidio de Descarga, Geomara Guerra, quien lidera la investigación del caso Alas Chiricanas, explicó que, después de cumplir con la diligencia de indagatoria, en la que Jalil deberá hacer sus descargos sobre la imputación por los dos delitos que se le formularon, el Ministerio Público cuenta con un término en el proceso, en el que deberá "concluir las investigaciones y llevar al señor Alí con lo que procede, si es un llamamiento o no a juicio". Para ello, deberá elaborar la vista fiscal con la respectiva solicitud que sería llevada ante el Tribunal.
La extradición de Jalil se logró luego de presentar elementos de investigación que fueron recabados desde el momento en que se registraron los hechos en 1994, de acuerdo a lo señalado por la fiscal Guerra.
La captura de Ali Zaki Hage Jalil, de origen libanés y con nacionalidad venezolana adquirida y colombiana, se dio el 6 de noviembre de 2025, en la isla de Margarita, estado Nueva Esparta.
Posteriormente, su extradición fue aprobada por la magistrada Elsa Gómez del Tribunal Supremo de Venezuela, en audiencia realizada el 26 de marzo pasado.
El tribunal venezolano condicionó la entrega al cumplimiento de garantías por parte del Estado panameño, entre ellas: Que no se le impongan penas infamantes ni castigos distintos a los delitos por los cuales fue solicitado. Que pueda ejercer plenamente su derecho a la defensa. Que no sea juzgado por hechos distintos a los contemplados en la solicitud de extradición. Que se reconozca el tiempo que ha permanecido detenido en Venezuela.
Su detención se logró en el marco de una alerta roja internacional, tras la reactivación del caso por parte del Ministerio Público. La investigación fue reabierta en 2017 por orden judicial, tras información clave proporcionada por el Estado de Israel, que señalaba a Jalil como presunto autor intelectual del atentado.
El ataque contra el vuelo 901 de Alas Chiricanas dejó tres tripulantes y 18 pasajeros fallecidos, convirtiéndose en un episodio que marcó la historia del país.
Entre las víctimas fueron identificados 12 ciudadanos de origen israelí, tres norteamericanos y cuatro panameños, entre estos la tripulación, además del ejecutor del atentado, detalló la fiscal Guerra.
De acuerdo con informes del Ministerio Público, Jalil tendría presuntos vínculos con el grupo Hezbolá, así como posibles conexiones con el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), ocurrido el 18 de julio de 1994 en Buenos Aires, donde murieron 85 personas.
Ali Jalil no actuó solo, según se conoció, el FBI de Estados Unidos y autoridades israelíes, dieron información importante a la Fiscalía, que permitió identificar al presunto autor material del ataque: Ali Hawa Jamal, quien habría actuado como terrorista suicida.
Según las investigaciones, Ali Hawa Jamal, fue la persona que abordó el vuelo 901 de Alas Chiricanas con un explosivo oculto en una radio, el cual fue detonado por otra persona desde tierra, quien se presume fue Ali Jalil, minutos después del despegue, provocando la destrucción de la aeronave en pleno vuelo.
Parte de sus restos permanecieron durante años sin ser reclamados en la morgue del Instituto de Medicina Legal, hasta ser finalmente sepultados en una fosa común.
Con esta extradición, el proceso entra en una fase decisiva que podría permitir que, por primera vez en más de tres décadas, el principal sospechoso enfrente a la justicia panameña.