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Panamá/El presidente de la República, José Raúl Mulino, defendió este jueves la estrategia de seguridad de su gobierno frente al aumento de homicidios y hechos violentos registrados en distintos puntos del país, particularmente aquellos vinculados a disputas entre pandillas y redes del narcotráfico.
Durante su conferencia semanal, el mandatario respondió a los cuestionamientos sobre la presencia policial en las calles y aseguró que el fortalecimiento de la fuerza pública no depende de decisiones inmediatas ni “de la pluma del presidente”, sino de procesos de formación que toman meses dentro de las academias policiales.
Mulino explicó que actualmente el gobierno impulsa un plan para reincorporar a cerca de mil unidades policiales que se encontraban de vacaciones, con el objetivo de reforzar la seguridad en la capital y en el resto del país. Según dijo, la violencia que hoy enfrenta Panamá está estrechamente relacionada con el narcotráfico, los llamados “tumbes” de droga y las pugnas entre grupos criminales.
“Hay mucha droga, muchos tumbes de droga, mucha falsificación de drogas, que ahora es la novedad”, afirmó el mandatario, advirtiendo que detrás de esas operaciones ilegales suelen producirse asesinatos y retaliaciones entre bandas.
En tanto, el director de la Policía Nacional, Jaime Fernández, respaldó las declaraciones del presidente y sostuvo que el aumento de hechos violentos es, en parte, consecuencia de las operaciones antidrogas y antipandillas ejecutadas por los estamentos de seguridad.
Fernández indicó que en lo que va de la semana la Policía ha capturado a 17 presuntos homicidas y que solo el día anterior fueron detenidas ocho personas vinculadas a asesinatos. También aseguró que las incautaciones récord de narcóticos y los operativos contra el microtráfico han golpeado directamente las estructuras criminales.
“El resultado y lo que está pasando en la calle es el derivado de las acciones positivas que la Policía Nacional está generando”, señaló.
El jefe policial detalló además que la institución pasó de recibir 250 nuevos agentes a preparar cerca de mil unidades en formación, en un intento por compensar jubilaciones y aumentar el pie de fuerza. Según explicó, la compra de vacaciones a policías activos busca acelerar la disponibilidad de personal mientras culmina el entrenamiento de nuevos agentes.
En medio de las críticas por los asesinatos ocurridos en vías públicas, una periodista preguntó al mandatario si mantenía su respaldo al ministro de Seguridad y al director de la Policía Nacional. Mulino respondió que se siente “muy complacido” con el trabajo de ambos funcionarios y recordó su experiencia como exministro de Seguridad.
El presidente sostuvo que muchos de los crímenes recientes corresponden a enfrentamientos entre estructuras criminales y admitió la dificultad de prevenir este tipo de hechos. “No sabemos siempre quién tumba y quién es el tumbado”, expresó.
Mulino también reveló que recibirá un informe de seguridad en la reunión semanal que sostiene con los jefes de los estamentos y adelantó que próximamente anunciará nuevas decisiones para combatir el crimen organizado y las redes que, según afirmó, continúan operando desde las cárceles del país.
“Estamos en una búsqueda incansable de los más buscados”, aseguró el mandatario, al tiempo que insistió en la necesidad de endurecer las acciones contra las pandillas y evitar que personas procesadas regresen rápidamente a las calles.