Jelou!
En vivo
Las diferencias en torno al manejo del presupuesto de la Asamblea Nacional y presuntos traslados de partidas poco transparentes terminaron ampliando la brecha dentro de la coalición Vamos, situación que derivó en la salida de los diputados Neftalí Zamora y Manuel Samaniego, quienes ahora actuarán como independientes o buscarán integrarse a otra bancada.
Sin embargo, para Mijaíl Castillo, director de Organización Política de Vamos, la situación no representa una crisis interna; esto, pese a todos los comentarios que existen sobre las relaciones dentro de la coalición, asegurando que lo que hay es coherencia con sus principios y con la promesa de cambiar la forma de hacer política.
Castillo recordó el trabajo realizado por Juan Diego Vásquez cuando estuvo en la Comisión de Presupuesto y sostuvo que ahora más que nunca es necesario ejercer una fiscalización estricta sobre el uso de los recursos públicos.
Según el dirigente, esa tarea no fue respaldada por Zamora y Samaniego, quienes, a su juicio, dejaron sola a la diputada Janine Prado en el ejercicio de control político.
"Hay una especie de 'quid pro quo' en la Asamblea: tú no haces preguntas y yo tampoco las hago. En ese escenario, le corresponde a la oposición ejercer su rol fiscalizador y, lastimosamente, no contamos con ese trabajo por parte de los diputados Zamora y Samaniego", expresó.
Castillo aseguró que nunca existió una directriz específica sobre este tema porque, en su opinión, los cuestionamientos eran evidentes.
Explicó que el presupuesto de la Asamblea ya ha aumentado de 60 millones de dólares y que, durante jornadas de fiscalización, aparecieron además 4.2 millones de dólares adicionales sin que, según dijo, existieran los traslados de partidas correspondientes, procedimientos administrativos claros o documentación que justificara el incremento.
Lo mínimo que se esperaba era que se preguntara a Jorge Herrera cómo había ocurrido eso", manifestó.
Asimismo, negó que se hayan producido cambios en las planillas de Vamos y cuestionó que algunos despachos hayan agotado los fondos asignados.
"Para eso se solicita la cantidad de dinero que se necesita. Si el dinero se acabó, significa que se gastó más de lo presupuestado. Entonces, la pregunta es: ¿en qué se gastó ese dinero?", señaló.
De acuerdo con Castillo, la Asamblea Nacional habría incrementado su presupuesto en cerca de 34 millones de dólares cuando apenas ha transcurrido la mitad del año.
Castillo sostuvo que el principal activo político de la coalición es la confianza ciudadana construida durante la campaña electoral, basada en promesas de transparencia, rendición de cuentas y fiscalización del uso de los recursos públicos.
Cuando Vamos salió a buscar votos, no lo hizo con bolsas de comida, promesas de empleo o dinero en mano. Salió a construir un capital político basado en una agenda de rendición de cuentas, transparencia y buen uso de los fondos públicos", afirmó.
Según el dirigente, preservar esa credibilidad es indispensable para el futuro del movimiento político.
"Tenemos que salvaguardar ese capital político. En la medida en que la coalición no lo proteja, podemos tener 20 o 50 diputados, pero estaremos condenados al fracaso y al rechazo de la ciudadanía porque habríamos traicionado la confianza que nos dieron", manifestó.
Por ello, insistió en que la salida de Zamora y Samaniego no debe interpretarse como una crisis interna.
"No hay una crisis; hay una salvaguarda de nuestros principios", aseguró.
Castillo afirmó que, lejos de percibir un debilitamiento de la organización, observa respaldo entre simpatizantes y ciudadanos que respaldan una postura más firme en defensa de los principios fundacionales de la coalición.
"Yo veo más apoyo afuera. Veo gente que pide cerrar filas con quienes siguen comprometidos con el proyecto político y con lo que se prometió en campaña", señaló.
Agregó que el debate interno es saludable, pero advirtió que no puede conducir a un abandono de los compromisos adquiridos con el electorado.
Sobre Neftalí Zamora y Manuel Samaniego, Castillo explicó que ambos mantienen sus curules como diputados de libre postulación, aunque ya no forman parte de Vamos.
"Se les desea lo mejor. Esperamos que puedan traer bienestar a sus comunidades, pero no podemos aceptar que la fiscalización se sacrifique bajo el argumento de gestionar obras o recursos para una comunidad específica", afirmó.
A su juicio, condicionar la supervisión del gasto público a la obtención de beneficios para determinadas comunidades representa una práctica que afecta la dignidad de los ciudadanos.
"Eso significaría decirle a la gente que, para tener agua, salud o servicios públicos, su diputado tiene que quedarse callado. Eso es inaceptable", sostuvo.
Respecto a las conversaciones de cara a la elección de la nueva Junta Directiva de la Asamblea el próximo 1 de julio, Castillo confirmó que ha habido acercamientos entre distintos actores políticos, incluido el actual presidente del Legislativo, Jorge Herrera.
Sin embargo, sostuvo que cualquier negociación debe partir de principios claros y del cumplimiento de los compromisos adquiridos con los electores. El dirigente cuestionó además que la alianza legislativa conformada el año pasado haya actuado como una verdadera oposición al Ejecutivo.
"Esa alianza se presentó como una alianza opositora, pero nuestra posición es que no terminó ejerciendo ese rol", señaló.
Por ello, consideró que figuras de Vamos, como Roberto Zúñiga, Janine Prado o Yarelis Rodríguez, podrían representar una alternativa para encabezar una Asamblea con una postura más fiscalizadora.
Castillo admitió que la aspiración de la coalición es presentar una candidatura propia para presidir el Legislativo.
"No tener esa aspiración implicaría no hacer todos los esfuerzos posibles por cumplir con lo que prometimos a los ciudadanos", expresó.
Asimismo, rechazó el argumento de que una candidatura de Vamos favorecería indirectamente a Realizando Metas o a sectores vinculados al expresidente Ricardo Martinelli.