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Ciudad de Panamá/Pacientes de hemodiálisis en Panamá están cuestionando un grave deterioro en su estado de salud debido al uso de filtros Dora, que consideran de baja eficiencia, en lugar de los filtros Elisio, que históricamente garantizaban mejores resultados clínicos. Así lo denunció Samuel Reyes, vocero de los pacientes, durante una entrevista en Noticias AM.
“Antes usábamos filtros Elisio y nuestros valores se mantenían estables. Ahora, con los Dora, salimos débiles, con sueño, como si nos hubieran dado una paliza”, expresó Reyes, quien lleva 14 años en tratamiento de hemodiálisis y asegura que este es el peor momento que ha vivido.
Reyes explicó que, aunque en una reunión celebrada el 15 de septiembre del año pasado con autoridades de la Caja de Seguro Social se comprometieron a restablecer el suministro de filtros Elisio, la promesa no se ha cumplido.
“Pidieron filtros para cientos de pacientes, pero solo llegan decenas. En el hospital Rafael Estévez, donde hay 200 personas en diálisis, solo los casos críticos reciben el filtro adecuado. Yo no quiero esperar a estar crítico para tener derecho a vivir bien”, dijo con firmeza.
Reyes confirmó que pacientes en Chiriquí, Bocas del Toro, Colón y Santiago reportan los mismos problemas.
Uno de los efectos más alarmantes es el aumento de los niveles de creatinina: “La mía subió de 4 a 8 desde que cambiaron el filtro. Nuestra calidad de vida está empeorando, y la ley dice que pueden mejorarla, pero no desmejorarla”.
Además del problema con los filtros, Reyes mencionó otras fallas en el servicio, como la alimentación inconsistente: “Un día llega bien, otro día viene agria, y los pacientes no la pueden comer”.
A pesar de haber enviado cartas formales el 4 de octubre y el 12 de enero, las autoridades aún no han respondido. “Queremos una reunión urgente con Marcos Young y su equipo. No estamos pidiendo un favor, sino el cumplimiento de un derecho a un tratamiento digno”, concluyó.
Con más de 77 mil pacientes renales en el país y cifras en aumento —incluyendo niños y adultos jóvenes—, la comunidad exige transparencia y acción inmediata para revertir esta crisis silenciosa que amenaza vidas todos los días.