Wipeout Usa
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Ciudad de Panamá, Panamá/En una edición especial del programa Mesa de Periodistas, analistas y diplomáticos panameños evaluaron las repercusiones globales del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en Irán, operación que provocó la muerte del líder supremo Ali Jamenei y de varios altos mandos de la Guardia Revolucionaria.
La periodista y exembajadora de Panamá en Israel, Adis Urieta, con dos décadas de experiencia diplomática en Jerusalén, advirtió que la situación puede escalar a un conflicto de mayor alcance debido a los ataques cruzados.
Urieta explicó que el bombardeo inicial israelí, seguido por la intervención estadounidense, provocó una amplia reacción iraní contra diversos países del Golfo, incluyendo Chipre, miembro de la OTAN.
“El conflicto se extiende y, si la OTAN decide responder, se convierte en un conflicto internacional que afecta directamente los precios del petróleo”, indicó.
“Mientras no se afecte el estrecho de Ormuz, los precios se mantienen estables, pero el riesgo”, añadió.
La diplomática subrayó que, pese a la magnitud del ataque, Irán aún conserva capacidad militar significativa.
“No lo han debilitado al punto de dejarlo sin respuesta. Es un ejército poderosísimo”, afirmó.
El analista político y excanciller panameño Jorge Eduardo Ritter resaltó que el ataque ha dejado al régimen iraní en una situación inédita en casi 50 años de teocracia.
“El régimen prácticamente ha quedado descabezado. No se sabe quiénes van a asumir el rol ni si será un rol colectivo”, advirtió.
“Hay que recordar que esto ocurre en medio de protestas reprimidas”.
Ritter comparó el escenario con otros episodios de intervención estadounidense:
“En Venezuela capturaron a una sola persona, pero la estructura se mantuvo. Ahora falta ver con la muerte de todos los líderes”.
El analista también destacó que el ataque ocurre en un año electoral tanto para Estados Unidos como para Israel, lo que añade capas políticas a la decisión militar.
Durante la emisión se presentó el pronunciamiento del embajador panameño ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Eloy Alfaro, quien expresó preocupación por el impacto regional del ataque y por los países que resultaron afectados por la respuesta iraní.
“La intensificación de las tensiones solo incrementará la inestabilidad y el sufrimiento, afectando particularmente a las poblaciones más vulnerables”, afirmó ante el Consejo de Seguridad.
“Reiteramos nuestro llamado urgente al diálogo, la contención y el cese del uso de la fuerza”.
Ritter calificó la postura panameña como “equilibrada” y alineada con el derecho internacional.
Desde Londres, la analista política María Cristina Ramírez explicó que los gobiernos europeos observan con cautela, mientras la diáspora iraní en el Reino Unido ha reaccionado celebrando la caída del líder teocrático.
“El régimen no ha muerto, está debilitado. La oposición dentro de Irán no está armada”, señaló.
“Israel ha demostrado que conoce lo que sucede dentro del régimen iraní, y eso explica la precisión del ataque”.
Ramírez advirtió que parte del cálculo estadounidense podría estar influido por el contexto electoral en Washington.
El panel coincidió en un punto fundamental: nadie puede anticipar con certeza qué sucederá dentro de Irán ni cómo responderá la región.
“La única respuesta honesta es que no se sabe qué puede pasar”, resumió Ritter.
Aunque Irán ha declarado jornadas de luto y ha prometido un “castigo severo”, la transición de poder, la reacción de la Guardia Revolucionaria y los movimientos del gobierno estadounidense definirán si la crisis se estabiliza o deriva en un conflicto mayor.