Cuando los Ángeles Caen
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Ciudad de Panamá/El Gobierno y el pueblo de Panamá expresaron este jueves su solidaridad, respeto y simpatía con Estados Unidos, al cumplirse 25 años de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, que dejaron miles de víctimas y marcaron un antes y un después en la historia contemporánea.
A través de un mensaje, Panamá recordó con profundo pesar a las personas que perdieron la vida durante los ataques contra las Torres Gemelas, en Nueva York; el Pentágono, en Washington D.C.; y el vuelo 93 de United Airlines, que se estrelló en Pensilvania.
El pronunciamiento también extendió un mensaje de solidaridad a los familiares de las víctimas, quienes, un cuarto de siglo después, continúan enfrentando la ausencia de sus seres queridos. Asimismo, destacó el valor de los hombres y mujeres que acudieron al auxilio de las personas afectadas durante la tragedia.
Panamá señaló que la conmemoración trasciende las fronteras de Estados Unidos y representa una oportunidad para reafirmar la defensa de la vida humana, la dignidad, la libertad, la paz y la convivencia entre las naciones.
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El Gobierno panameño sostuvo que los acontecimientos del 11 de septiembre transformaron profundamente al mundo y reiteró que ninguna causa puede justificar el terrorismo ni la violencia contra personas inocentes.
Ante ello, hizo un llamado a continuar promoviendo sociedades fundamentadas en el respeto a la dignidad humana, el Estado de derecho, la cooperación internacional y la búsqueda de soluciones pacíficas a las diferencias.
El mensaje también resaltó los vínculos históricos, humanos y de amistad que mantienen Panamá y Estados Unidos, y expresó que, en esta fecha de memoria y recogimiento, el país acompaña al pueblo estadounidense y honra tanto a quienes perdieron la vida como a los sobrevivientes y a quienes han trabajado desde entonces por un mundo más seguro y en paz.
A 25 años de los atentados, Panamá reiteró su solidaridad con quienes aún lloran a sus seres queridos y abogó por mantener viva la memoria de las víctimas como un recordatorio de la necesidad de enfrentar el odio y la violencia mediante la unidad y la cooperación entre los pueblos.