El Chavo del 8
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Panamá/El presidente José Raúl Mulino reveló que, durante los últimos 18 meses, Estados Unidos ha destinado $174 millones para fortalecer la capacidad tecnológica y logística de los estamentos de seguridad de Panamá, como parte de los acuerdos alcanzados entre ambos países.
El mandatario dio a conocer la cifra durante su participación en el Foro de la Coalición contra los Cárteles de América, iniciativa integrada por 20 países que busca reforzar la cooperación y avanzar hacia operaciones conjuntas contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Mulino también se reunió este miércoles con el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth. En el encuentro se abordaron las acciones regionales contra las organizaciones criminales.
De acuerdo con el presidente, la cooperación estadounidense ha permitido incorporar lanchas, vehículos, escáneres, equipos de comunicación y otros recursos destinados a las fuerzas de seguridad panameñas.
En los últimos 18 meses, por los acuerdos alcanzados con los Estados Unidos, este país ha intervenido en nuestro presupuesto con 174 millones de dólares para aumentar la capacidad tecnológica y logística de nuestras fuerzas”, manifestó Mulino.
El mandatario agradeció las gestiones del embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Cabrera, para agilizar la llegada de los equipos y la ejecución de las acciones acordadas.
Durante su intervención, Mulino defendió el trabajo conjunto con los ejércitos de Colombia, El Salvador, Estados Unidos y República Dominicana. Sostuvo que estas alianzas deben desarrollarse respetando la soberanía y los territorios de cada nación.
Señaló que la amenaza a la soberanía nacional procede del narcotráfico, las pandillas y los flujos de dinero ilícito empleados en la trata de personas, la minería ilegal y el blanqueo de capitales.
Lo que representa una clara amenaza a la soberanía nacional es el narcotráfico, es ese cáncer que se ramifica por toda la sociedad llevando drogas a las escuelas y, mientras se llenan los bolsillos, los traficantes le dañan la vida a los hijos y nietos de nuestras patrias”, expresó.
Mulino afirmó que Panamá decidió integrarse a la coalición de 20 países para sumar capacidades en la lucha contra estas organizaciones. Aseguró que siete de cada diez panameños respaldan esa estrategia.
El presidente explicó que la extensión de las costas panameñas, la posición geográfica del país y la operación del Canal convierten a Panamá en un punto estratégico tanto para el comercio mundial como para las organizaciones criminales.
Advirtió que una parte de la droga movilizada por territorio panameño permanece en el país como pago por los servicios prestados por pandillas. Posteriormente, estas sustancias son comercializadas en las calles y generan recursos para sostener a los grupos criminales.
“Es un círculo vicioso que estamos dispuestos a romper, cueste lo que cueste”, afirmó.
Mulino planteó que la estrategia se apoya en la voluntad política, la participación de la Policía Nacional, el Servicio Nacional Aeronaval y el Servicio Nacional de Fronteras, además de la cooperación de los países de la coalición, encabezada por Estados Unidos.
También destacó que la lucha contra el narcotráfico requiere inversión social. Entre los aportes estadounidenses mencionó cinco ambulancias y una donación de $3 millones para limpiar la selva del Darién, afectada por el tránsito irregular de migrantes.
El mandatario mencionó, además, las acciones desarrolladas en comunidades apartadas y territorios indígenas, como la comarca Ngäbe-Buglé, para ampliar la presencia del Estado y evitar que los grupos criminales capten a personas mediante ofrecimientos económicos.
“En cuanto el Estado no esté presente, el narcotráfico planta bandera”, advirtió Mulino, quien llamó a los países participantes a mantener el intercambio de información y el trabajo conjunto contra el crimen organizado.