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Panamá/Jóvenes panameños podrían encontrar una oportunidad real para iniciar su camino laboral tras la sanción de la Ley 513 del 20 de marzo de 2026, que crea el Programa de Pasantía para incentivar el trabajo formal en el sector privado.
El presidente de la República, José Raúl Mulino, firmó este viernes la norma que convierte a Panamá en el primer país de América Latina en regular las pasantías remuneradas, una medida que busca responder a una de las principales barreras que enfrentan los jóvenes, la falta de experiencia laboral.
El programa está dirigido a jóvenes entre 18 y 25 años en formación o con formación académica, provenientes de la educación media, universitaria, vocacional o técnica, así como a menores de edad que cuenten con título de educación media. A través de esta iniciativa podrán integrarse a empresas o entidades sin fines de lucro para desarrollar habilidades en un entorno real de trabajo.
La ley establece que cada pasantía tendrá una duración máxima de un año, con jornadas de hasta 40 horas semanales. Durante este periodo, los participantes recibirán una retribución mensual de B/.450.00. Este aporte es considerado un subsidio, por lo que no estará sujeto a deducciones fiscales ni de seguridad social.
Aunque la pasantía no genera una relación laboral ni obliga a la empresa a contratar al joven al finalizar el proceso, sí abre la puerta a futuras oportunidades. En caso de que la empresa decida incorporarlo formalmente, deberá hacerlo mediante un contrato conforme al Código de Trabajo. Para los menores de edad será necesario el consentimiento de sus representantes legales.
Como parte de las garantías, las empresas deberán contratar una póliza de seguro que cubra riesgos profesionales durante el periodo de pasantía. Además, la ley establece límites claros para evitar abusos y proteger el empleo formal.
Las empresas con planillas de hasta 50 trabajadores podrán incorporar hasta dos pasantes, mientras que aquellas con entre 50 y 100 trabajadores podrán incluir hasta cuatro. Las que cuenten con entre 100 y 200 trabajadores podrán tener hasta seis pasantes y las que superen los 200 empleados podrán incorporar hasta un 3 por ciento de su fuerza laboral bajo esta modalidad.
La norma prohíbe sustituir empleos formales por pasantes y establece sanciones económicas de entre B/.250.00 y B/.500.00 para quienes incumplan los límites establecidos. En caso de que una empresa desee ampliar la cantidad de pasantes, deberá solicitar autorización al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral para su evaluación.
También se crea un canal accesible, confidencial y seguro para que los jóvenes puedan denunciar situaciones de abuso, maltrato, acoso o cualquier incumplimiento dentro del programa.
La ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral, Jackeline Muñoz, destacó el impacto social de esta normativa y afirmó: “Esta ley es justicia para todos esos jóvenes pasantes que durante mucho tiempo trabajan dentro de las empresas sin una remuneración, y esto es una muestra más de que la generación de empleos solamente se construye desde la empresa privada y no desde el gobierno”.
Agregó que “es una ley que ayuda a los jóvenes a tener habilidades, a tener experiencia y prepararse de una mejor manera para el mercado laboral”.
El programa tendrá una duración inicial de tres años y podrá extenderse por un periodo adicional de hasta tres años mediante decreto ejecutivo. En el acto de sanción también participaron el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, la viceministra Virna Luque y el secretario de Metas, José Ramón Icaza.