Jelou!
En vivo
Ciudad de Panamá, Panamá/Con el retorno a las aulas de miles de estudiantes en el país, también reaparecen las emociones, expectativas y preocupaciones propias del inicio del año escolar. Entre ellas, especialistas advierten que la salud mental de la comunidad educativa, sobre todo de estudiantes y docentes, debe ocupar un lugar prioritario.
Durante una entrevista en Noticias AM, Víctor Smoli, director ejecutivo de la Organización Global de Prevención ante el Bullying, señaló que uno de los principales desafíos actuales es atender el bienestar emocional del personal docente.
“Un punto muy importante que es el tema de la salud mental de los docentes. Tenemos que enfocarnos en ese aspecto porque si tenemos docentes sanos mentalmente, vamos a tener, obviamente, salones de clases seguros. Entonces, creo que hay que empezar a trabajar con los docentes, tratar la salud mental de los docentes. Es algo que se había descuidado durante mucho tiempo”, afirmó.
Smoli explicó que el primer día de clases suele estar marcado por sentimientos encontrados. Mientras muchos estudiantes regresan con entusiasmo, otros experimentan temor, en especial quienes han sido víctimas de acoso escolar.
“Muchos están emocionados por llegar a la escuela y otros sienten terror porque han vivido bullying sistemático durante tantos años que llegar a la escuela es enfrentarse a su amenaza nuevamente sin que nadie haga nada. Es como una mezcla de emociones. Si bien los niños tienen como esa alegría de llegar a clases, pero tienen ese terror de enfrentarse de nuevo con su agresor. En algunos casos puede ser el docente y en otros, en la gran mayoría, son los estudiantes. Es un tema que hay que trabajarlo desde el hogar y en confianza con los padres”, advirtió.
Según datos de la organización, ocho de cada diez estudiantes manifiestan haber vivido algún tipo de abuso, acoso o maltrato en la escuela, una cifra que el especialista calificó como alarmante.
El experto subrayó que la primera semana del año lectivo es crucial para detectar conductas de riesgo y establecer el clima escolar.
Entre las señales de alerta mencionó:
Advirtió que estos síntomas pueden derivar en deserción escolar si no se atienden a tiempo. Smoli insistió en que el acoso escolar no es únicamente un problema entre estudiantes, sino una responsabilidad de los adultos.
“El bullying es una ausencia de responsabilidad de los adultos. Somos nosotros quienes debemos garantizar la seguridad en las aulas”, sostuvo. También destacó el papel del hogar en la formación de conductas. Según una encuesta de la organización realizada en 2023, solo el 12% de los niños manifestó sentirse feliz en su hogar, un indicador que, a su juicio, refleja vacíos emocionales que pueden influir en comportamientos agresivos.
Otro de los focos de preocupación es el ciberbullying, que, según el especialista, extiende el acoso más allá del entorno escolar. Ante este panorama, planteó la necesidad de fortalecer la regulación y supervisión del uso de redes sociales en menores de edad, así como de impulsar políticas públicas más efectivas.
Como parte de las acciones de prevención, la organización presentó recientemente un manual contra el bullying y la xenofobia, elaborado junto con la Organización Internacional para las Migraciones y avalado por la Universidad de Notre Dame.
El documento, de descarga gratuita, ofrece:
Smoli reiteró que la organización brinda capacitaciones gratuitas a escuelas públicas, padres de familia y estudiantes, tanto de forma virtual como presencial. El especialista concluyó que el inicio del año lectivo debe ser visto como una oportunidad para reforzar la prevención y el trabajo conjunto entre escuela y familia.