Valentina
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Coclé, Veraguas, Chiriquí/El año escolar arrancó en el interior del país con realidades distintas pero un mismo entusiasmo. Mientras en Veraguas se ajustaron horarios por la crisis de agua potable en Atalaya, en Coclé y Chiriquí miles de estudiantes llenaron nuevamente las aulas con expectativas altas y metas claras para este 2026.
En la escuela primaria de Atalaya, en Veraguas, el horario fue modificado debido a los problemas de abastecimiento de agua que cada año se complican con la festividad religiosa de Jesús Nazareno. El plantel, que atiende a mil estudiantes distribuidos en dos turnos, adoptó una jornada reducida: de 7:00 a.m. a 11:00 a.m. en la mañana y de 12:30 p.m. a 4:30 p.m. en la tarde.
Un vocero explicó que “la decisión fue tomada porque tenemos que ver que la comunidad está siendo afectada y en efecto, a la medida que se vaya solucionando nos vamos organizando nuevamente al horario que corresponde”.
En la provincia de Veraguas, cerca de 40 mil estudiantes iniciaron clases en 456 centros escolares, con más de 4,500 educadores. En Santiago, el Instituto Urracá recibió a 2,500 alumnos, en medio del anuncio de un proyecto de 11 millones de dólares para mejoras y nuevas construcciones en el histórico plantel de 62 años, donde algunas estructuras permanecen clausuradas.
Una madre de familia expresó su optimismo ante esta nueva etapa académica de su hija: “Va para cuarto año ciencia y siento que este año va a ser un nuevo año escolar lleno de muchas cosas buenas. Así que para mí es un nuevo año escolar lleno de muchas cosas, muchas bendiciones”.
Sobre el proyecto de infraestructura, el director explicó que “este proyecto nuevo contempla aulas, laboratorios, espacios de servicio, biblioteca, cafeterías, en fin, es la primera etapa”, destacando que ya se ultiman detalles antes del inicio de las demoliciones.
En Coclé, 57 mil estudiantes retornaron a clases distribuidos en 337 escuelas oficiales y 30 centros particulares, acompañados por 4,800 docentes. En la escuela primaria Simón Conde de Penonomé, con 1,676 estudiantes y 100 docentes, el ambiente fue de alegría.
Una niña comentó con entusiasmo: “Me gusta estudiar y me gustan las matemáticas porque mi mamá dice que ya voy avanzada”. Otro estudiante manifestó su meta académica: “Estudiar, hacer todo para que ellos sean un cuadro de honor”. También hubo quienes destacaron sus preferencias: “Mi materia favorita sería matemáticas y educación física”.
En tanto, en Chiriquí y la comarca Ngäbe Buglé más de 110 mil estudiantes iniciaron el proceso de enseñanza aprendizaje en 422 planteles, acompañados por más de 7 mil docentes. Los graduandos expresaron su deseo de culminar el año sin interrupciones.
Alfred Morales, estudiante de último año, señaló: “Nosotros nos motivamos entre nosotros y creo que eso es lo más importante. Como graduando del 2026, pues espero que esto sea un año maravilloso y pues que todos logren pasar con buen promedio, la meta es que todos nos graduemos juntos y pues que todo quede excelente”.
Por su parte, la directora Sonia Cubilla indicó que “un año que vamos a alcanzar las metas para él y que, bueno, tenemos el acompañamiento de la comunidad educativa que está conformada por padres de familia, estudiantes, docentes y la administración”.
Entre ajustes logísticos, proyectos de infraestructura y aulas llenas de ilusión, el interior del país dio inicio a un nuevo año escolar marcado por la esperanza de que el proceso formativo avance sin contratiempos.
Con información de Ney Castillo, Nathali Reyes, Demetrio Ábrego.