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Los retos de Copa Airlines en medio de la pandemia

Copa Airlines también se reinventa en medio de la pandemia

La industria aérea ha sido una de las más golpeadas por la crisis económica generada con la pandemia del COVID-19.

Pedro Heilbron, CEO de Copa Airlines, recalcó que la aviación al igual que el turismo han sido las más afectadas.

En el caso de Copa Airlines, en casi cinco meses prácticamente no se ha volado, excepto los vuelos humanitarios, lo que ha mantenido en tierra las más de 100 aeronaves.

En el segundo trimestre de 2020 han reportado una pérdida “histórica” de 386 millones de dólares.

Además, han reportado que “están quemando caja”. “Nuestro efectivo en caja se reduce por 2 millones y medio de dólares cada día”.

Esto último, como severidad por tener toda una flota en tierra, no solo por las restricciones de vuelo sino también por la falta de demanda debido al COVID-19.

Sobre el inicio de operaciones controladas, Heilbron dijo que es “un paso en la dirección correcta”, dado que al operar de esta forma se empieza a entender cuánta demanda de viaje hay y poder ajustar la capacidad.

Lo normal antes de la crisis eran más de 2,500 vuelos semanales.

Según Heilbron, muchas cosas han cambiado en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, pues ahora se toma la temperatura, hay gel alcoholado, el pasajero entra solo, distanciamiento físico, se observa que la terminal aérea está casi vacía, pero sobre todo el uso obligatorio de la mascarilla durante todo el viaje.

Agrega que, volar en avión, aún en pandemia sigue siendo el método más seguro de transportarse, pues los filtros son similares a los quirófanos de un hospital, cambian el aire y lo mezclan con aire fresco de afuera cada dos o tres minutos, filtran más del 99.9 de las partículas y los viruses y el aire circula de forma vertical.

Considera que al combinar esto con las mascarillas se permite que la cabina sea segura y en los más de 130 vuelos humanitarios y más de 15 mil pasajeros no han tenido problemas de contagio.

Sin embargo, la crisis ha obligado a la aerolínea a enfrentar una lucha por sobrevivir. “Uno tiene que prepararse para lo que va a ser un camino largo y difícil”.

La primera acción es reducir el tamaño a la nueva realidad, de menos pasajeros y menos viajes.

En tanto, han firmado contrato de venta de algunas aeronaves y otras irán a sitios de almacenaje en el desierto, hasta que se recupere la demanda en algunos años.

Adicional, las aerolíneas captarán un número menor de pasajeros, lo que representará, a su juicio, tarifas más bajas, incentivos y promociones que los obligan a ser más eficientes.

Heilbron dijo que trabajarán de cerca con las autoridades, gremios y asociaciones para reactivar el turismo hacia Panamá.

La reestructuración para ser más pequeños y crecer a futuro, cuando se den las oportunidades serán parte de los retos. “Para Panamá es muy importante no perder la ventaja de conectividad de la región”.