Sueños Robados
En vivo
Darién/El Vicariato Apostólico de Darién celebró este sábado su primer centenario, conmemorando 100 años de labor evangelizadora en una de las regiones más apartadas y diversas del país, donde ha acompañado espiritualmente a miles de fieles.
El vicariato fue creado el 29 de noviembre de 1925 y abarca una extensión territorial de 16,666 kilómetros cuadrados, con jurisdicción sobre los fieles católicos de rito latino residentes en la provincia de Darién y en las comarcas de Emberá-Wounaan y Wargandí, según datos de Wikipedia.
La sede del vicariato se encuentra en la ciudad de Metetí, donde se localiza la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe. De acuerdo con cifras eclesiásticas, en 2022 el Vicariato contaba con 10 parroquias activas y, según el Anuario Pontificio 2023, registraba a finales de ese año 53,700 fieles bautizados.
La comunidad católica celebró por todo lo alto este centenario con una misa de acción de gracias por los 100 años en la cancha de Radio Voz Sin Fronteras.
Desde Metetí, corazón pastoral de la región, Pedro Hernández Cantarero, obispo del Vicariato, recordó con fuerza que el centenario no es una meta alcanzada, sino un hito que impulsa a comenzar de nuevo, con el ardor y la frescura de los primeros misioneros que pisaron esta tierra hace cien años.
Inició su homilía reconociendo que el Darién es una región atravesada por realidades que interpelan a la Iglesia con urgencia, como son la precariedad de los servicios de salud, la fragilidad del sistema educativo, la falta de agua potable en tantas comunidades, el aislamiento que persiste por caminos intransitables, los impactos humanos y sociales del flujo migratorio por la selva y las heridas profundas que deja el narcotráfico en familias y jóvenes.
Ante este panorama, monseñor Hernández fue claro al advertir que “no podemos ceder al desaliento, porque el Señor nos llama a mirar este tiempo con esperanza. Somos un Vicariato en salida misionera”.
Con motivo de la celebración, el arzobispo metropolitano de Panamá, José Domingo Ulloa Mendieta, envió un mensaje en el que destacó que “el Darién es un lugar único en la historia de la nación y de la Iglesia: tierra de encuentro, misión y esperanza”, expresando además su cercanía espiritual con las comunidades darienitas.
El prelado también elevó una oración por Mons. Pedro Hernández y por toda la estructura pastoral del Vicariato, deseando que este centenario impulse una Iglesia más cercana, solidaria y sinodal, bajo la protección de Santa María la Antigua, en medio de los actuales desafíos sociales y pastorales de la región.
Durante el Año Jubilar, que inició el 12 de diciembre de 2024, el Vicariato vivió momentos de profunda renovación gracias a la peregrinación de la Cruz y la Custodia con el Santísimo Sacramento en las diez zonas misioneras, la oración constante del pueblo, la elección del himno jubilar y la animación de la primera Carta Pastoral. Este camino fortaleció la identidad del Vicariato como una Iglesia que quiere vivir la comunión, la participación y la misión en medio de la diversidad cultural del Darién.