Imperdonable: Corazón Negro
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Panamá/Una inesperada crisis sanitaria amenaza con alterar el normal desarrollo de los cuartos de final del Mundial 2026.
Las selecciones de Inglaterra y Noruega, que se medirán este sábado en Miami, reportaron un brote de virus respiratorios que afecta a jugadores y personal técnico de ambas delegaciones.
Según los cuerpos médicos, el principal responsable del contagio sería el uso de refrigeración excesiva en las instalaciones, una práctica habitual en la ciudad estadounidense debido a la humedad severa y las altas temperaturas propias de la zona. Los constantes cambios térmicos entre el exterior y los ambientes climatizados habrían derivado en cuadros de tos, fiebre y fatiga entre los integrantes de ambos planteles.
En el campamento inglés, la principal preocupación pasa por Declan Rice. El mediocentro del Arsenal no se ha entrenado en los últimos días y permanece aislado del grupo para evitar la propagación del contagio. A este cuadro se suman molestias físicas previas en la zona lumbar y los isquiotibiales, aunque el cuerpo técnico confía en poder contar con él en el once inicial por su peso táctico dentro del equipo.
La situación en la delegación noruega resulta aún más alarmante. El seleccionador Ståle Solbakken confirmó que unas 50 personas de la expedición se vieron afectadas por el brote. Futbolistas como Strand Larsen y Pedersen debieron entrenar al margen del grupo por presentar síntomas.
Pese al escenario, el capitán Martin Odegaard buscó transmitir tranquilidad a la afición. El mediapunta aseguró que, si bien varios integrantes del plantel se sienten mal, la situación no reviste gravedad, y expresó su confianza en que el equipo estará en condiciones óptimas para disputar el histórico cruce ante los ingleses.
El mundo del fútbol permanece atento a la evolución de los futbolistas afectados, en un Mundial donde el clima extremo de las sedes estadounidenses comienza a convertirse en un factor determinante dentro de la competencia.