La agricultura panameña pide ayuda ante calles cerradas y altos precios de los fertilizantes

Agricultura en Panamá

Granos de arroz en medio de la cosecha.
Granos de arroz en medio de la cosecha. / Pixabay.
Julio César Aizprúa - Corresponsal digital
14 de julio 2022 - 04:37

Ciudad de Panamá/Reniegan del taburete. Los aliados naturales de Laurentino Cortizo Cohen, los productores, están tomando distancia del presidente en la crisis por la que atraviesa su gobierno, exigiéndole una mayor transparencia en su gestión, sobre todo en cuanto al gasto público, la corrupción y en el establecimiento de medidas que verdaderamente vayan en beneficio de las grandes mayorías.

Mientras que el ministro de Desarrollo Agropecuario, Augusto Valderrama, estaba de mediador pasivo en el reciente fallido diálogo en la ciudad de Santiago de Veraguas, en los campos las asociaciones de productores alzaban su voz para apoyar las protestas ciudadanas, a la vez que solicitaban una pronta solución para seguir llevando alimentos a la mesa de los panameños.

Los ganaderos, gremio al cual pertenece desde finales de la década de 1950 la sociedad de la finca propiedad de los Cortizo Cohen, se quejan porque por más de una semana no han podido entregar a tiempo la leche y las reses a los compradores, sin que puedan resarcir las pérdidas, debido a los constantes tranques en las carreteras de casi todo el país.

En un comunicado, la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan) señala que “nuestro sub sector ha sido uno de los más afectados por el incremento del precio de los insumos y de la canasta familiar, sin embargo, la carne y los productos lácteos no han faltado en la cadena de suministro, ya que es la fuente de ingreso y sostén familiar, incluso a riesgo de nuestras vidas durante la pandemia”.

Por su parte, la Asociación Nacional de Avicultores (Anavip) afirma que se identifica con las aspiraciones y necesidades que abandera un grupo importante de organizaciones y ciudadanos en general, por lo que insta al gobierno a adoptar medidas que conlleven a establecer un “estricto control y disciplina del gasto público, acompañadas de las medidas de austeridad y la eliminación de cualquier viso de excesos y derroches que muchas veces promueven la corrupción y el desgobierno que tanto rechaza la comunidad”.

Los porcicultores, agrupados en la Asociación Nacional de Porcinocultores de Panamá (Anapor) consideran justas las reclamaciones de la población y dicen comprender el cierre de calles y las marchas, aunque lamentan el cierre de todas las vías de acceso a los centros de producción agropecuaria, pues esto rompe la cadena de suministro, generando pérdidas y daños a miles de productores.

La Anapor aclara que no está de acuerdo con adoptar medidas tendientes a un control de precios y “mucho menos de productos de la canasta básica que se producen en el país”, tal y como esta semana lo estableció el presidente Cortizo Cohen.

De manera enérgica, los productores porcinos insisten en que “se necesita mayor iniciativa y ejecución. No hay tiempo, el periodo de planificación de mesas de trabajo y comisiones ya pasó”.

Los miembros de la Central de Lecherías Asociadas de Panamá hicieron por su parte un llamado al gobierno y al Ministerio de Desarrollo Agropecuariopara atender el llamado de la ciudadanía” y se logre la apertura de las vías.

Más enérgica, la Asociación de Productores de Leche de Provincias Centrales (Aplepc) le solicita a Cortizo Cohen la contención del gasto gubernamental, recorte de gastos de representación y salarios múltiples, así como cero tolerancia a la corrupción, entre otras peticiones.

La Aplepc también insiste en un no al control de precios.

Otro problema que sigilosamente se viene dando en el campo, sin que aparentemente la administración de Cortizo Cohen tome cartas en el asunto, es el incremento en los precios de los fertilizantes.

En las tierras altas chiricanas, por ejemplo, los abonos que antes se compraban en 28 y 30 dólares hoy día se consiguen en 70 y 71 dólares el saco o el quintal, aseguró Leonardo Martínez, de la Asociación de la Comunidad Productora de Tierras Altas.

Esta situación, agregó, atenta contra la seguridad alimentaria del país, toda vez que muchos productores están regresando a abonos tradicionales, como la gallinaza, que no tienen el potencial que requieren los cultivos para lograr una mayor producción.

En las tierras altas de la provincia de Chiriquí, cuna de la producción de hortalizas, se genera una economía local estimada en 600 mil dólares diarios, que de no darse una pronta solución a la crisis que vive el país causaría pérdidas por al menos 300 mil dólares, según la Asociación de la Comunidad Productora de Tierras Altas.

No vemos ninguna acción concreta de parte de las autoridades del Ministerio de Desarrollo Agropecuario para aliviar los problemas del campo, mientras que de promesa en promesa el ministro Valderrama anda de negociador en un problema que ya trascendió a otro nivel”, observó un productor que por razones obvias prefirió el anonimato.

“No hay peor cuña que la del mismo palo”, sentenció.

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