Nadie Como Tú
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El episodio, que tuvo lugar el 17 de febrero en el bar R Bar del barrio Marigny, derivó en su detención luego de que, según la policía local, agrediera a dos hombres y profiriera insultos homofóbicos. Videos grabados por testigos circularon rápidamente en redes sociales, amplificando la repercusión del caso.
De acuerdo con el reporte policial, la denuncia incluye testimonios de varias personas que aseguran que el protagonista de Transformers habría tenido contacto físico con las supuestas víctimas. Sin embargo, durante su arresto el actor negó categóricamente haber iniciado la agresión. “No empujé a nadie, nunca toqué a nadie”, afirmó ante los agentes, según consta en los registros oficiales.
La abogada defensora, Sarah Chervinsky, sostuvo que la respuesta judicial ha sido desproporcionada. En declaraciones públicas aseguró: “Ninguna persona común tendría que pagar más de USD 100.000 en fianzas ni ser encarcelada dos veces por un solo incidente menor”.
La letrada remarcó que su cliente no debería recibir un trato privilegiado por su fama, pero tampoco uno más severo por ser una figura pública. Según su postura, la notoriedad del actor habría influido en la magnitud de las medidas cautelares.
La jueza Simone Levine impuso una fianza de 100.000 dólares y ordenó que LaBeouf se someta a pruebas de drogas y tratamiento por consumo de sustancias. Aunque los resultados de los análisis no se han divulgado, la magistrada expresó preocupación por la actitud del actor y consideró que “no toma en serio su adicción al alcohol”.
Posteriormente, el comisionado Jonathan Friedman fijó una segunda fianza de 5.000 dólares tras una nueva acusación por un presunto cabezazo, también acompañado de insultos homofóbicos, ocurrido días antes en el mismo establecimiento. Además, las autoridades analizan la posible aplicación de la ley estatal de crímenes de odio, lo que podría agravar el proceso judicial.
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En entrevista con Channel 5, LaBeouf adoptó un tono diferente y asumió responsabilidad por lo sucedido. “No está bien hacerle daño a la gente nunca. Es una mierda. Hubo gente lastimada. Tengo que enfrentar eso, me lo banco todo. Fue mi culpa, no de ellos. Yo la cagué”, declaró.
Consultado sobre si asume plenamente lo ocurrido, respondió: “Definitivamente. Sí. Mil por ciento”.
No obstante, descartó que la solución pase por ingresar nuevamente a rehabilitación. “¿Eso significa que tengo que ir a rehabilitación otra vez? No me interesa, hermano. No creo que mis respuestas estén ahí”, afirmó. Y añadió: “Si realmente lo creyera, iría. No pienso que tenga un problema con el alcohol. Creo que tengo otro problema, y lo voy a enfrentar”.
Durante la conversación, el actor identificó conflictos personales que, según él, influyeron en el incidente. “Creo que tengo un complejo de hombre pequeño”, explicó, señalando que su “ira y ego” serían la raíz del altercado. “Ahí estoy en mi camino ahora, y trato de entenderlo”, agregó.
Una de las declaraciones que generó mayor controversia fue: “Seré sincero contigo: las personas homosexuales corpulentas me dan miedo”. Además, relató su versión de los hechos: “tres tipos gays están al lado mío, tocándome la pierna, me asusto. Perdón si eso es homofóbico, entonces lo soy”.
El actor cerró la entrevista con una frase tajante: “Estoy mal por tocar a cualquiera, siempre. Y ahí termina mi declaración sobre todo esto”.
Los antecedentes judiciales de LaBeouf han sido citados por la fiscalía para argumentar un posible patrón de conducta. En 2014 fue arrestado en Nueva York tras insultar a un policía con expresiones homofóbicas, y en 2017 protagonizó otro episodio en Savannah, Georgia, donde fue grabado realizando comentarios racistas y ofensivos durante una detención.
Mientras el proceso continúa, el caso reabre el debate sobre responsabilidad pública, conducta reiterada y consecuencias legales para figuras de alto perfil. La evolución judicial determinará si enfrenta cargos más graves bajo la legislación de crímenes de odio y cuál será el impacto en su carrera profesional.