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La reconciliación de Liam y Noel Gallagher no solo devolvió a Oasis a los escenarios, sino que también provocó un inesperado acercamiento entre sus familias.
Los hermanos británicos acudieron en Londres al estreno del documental Oasis: Don't Look Back In Anger acompañados por sus hijos, quienes protagonizaron una imagen que refleja cuánto ha cambiado la relación familiar después de años de distanciamiento.
En la alfombra negra de Leicester Square estuvieron Molly, de 28 años; Lennon, de 26, y Gene, de 25, hijos de Liam Gallagher. Junto a ellos aparecieron Anaïs, de 26; Donovan, de 18, y Sonny, de 15, hijos de Noel Gallagher. Las chaquetas, las gafas de sol y el característico estilo de la familia hicieron todavía más evidente el parecido de esta nueva generación Gallagher con sus famosos padres.
Los jóvenes también han construido sus propios caminos profesionales. Lennon trabaja como modelo y cuenta con una banda, mientras Gene desarrolla su carrera dentro de la música. Molly mantiene vínculos profesionales con la moda y Anaïs se ha desempeñado en ese mismo sector, además de trabajar en fotografía.
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Sin embargo, detrás de la fotografía familiar existe una historia marcada por la prolongada ruptura entre los líderes de Oasis. Noel reveló que algunos de sus hijos y sobrinos nunca habían coincidido antes de la reconciliación. “Cuando mis hijos conocieron a los suyos, no se conocían. Nunca se habían visto”, explicó en el documental.
Donovan y Sonny, concretamente, no habían conocido a Gene y Lennon. La situación cambió después de que Liam y Noel retomaran su relación y comenzaran nuevamente a trabajar juntos. Según Noel, el vínculo entre los jóvenes avanzó rápidamente: “Resulta que ahora son mejores amigos”.
La convivencia durante la gira también dejó momentos que recordaron a los hermanos sus años de juventud. Noel contó que una noche Donovan terminó en una furgoneta, después de beber, cantando Rock 'n' Roll Star. Al observar la escena y recordar la época en que recorría escenarios junto a Liam, resumió la comparación con una frase: “Ese éramos nosotros”.
El estreno también dejó una imagen significativa entre Liam Gallagher y Noel Gallagher. Liam rodeó a su hermano con un brazo mientras levantaba el otro puño frente a las cámaras. Noel respondió sonriente, en una aparición conjunta especialmente simbólica después de haber permanecido aproximadamente 15 años sin hablarse.
El documental muestra que la reconciliación fue progresiva. Cuando volvieron a encontrarse para realizar su primer ensayo no hubo grandes demostraciones afectivas ni extensas conversaciones sobre el pasado. Los músicos comenzaron simplemente a tocar. Con el avance de los conciertos y la respuesta emocional del público, la relación empezó a transformarse.
Noel reconoce ahora que muchas de las tensiones que alimentaron históricamente su enfrentamiento han perdido importancia. “Todas esas pequeñas cosas que antes nos molestaban el uno del otro han desaparecido. Ya no es una lucha de poder”, asegura durante una de las entrevistas conjuntas incluidas en la producción.
El músico incluso describe actualmente a Liam como “encantador”, una expresión difícil de asociar con los años más conflictivos de su relación. El propio Noel sintetiza el acercamiento con otra declaración: “Todo quedó perdonado sin decir una palabra”.
La escena pública confirma además que el reencuentro ha creado una dinámica familiar distinta alrededor de la banda británica. La reunión de Oasis ha terminado así trascendiendo la música.