Trolls World Tour
En vivo
Herrera/Mientras miles disfrutan del Carnaval a nivel nacional, en El Ciruelo de Pesé más de 160 jóvenes han optado por una forma distinta de pasar estos días: reunirse en un encuentro espiritual que, año tras año, ofrece una alternativa al ritmo habitual de la fiesta.
Durante estos días libres, jóvenes provenientes de Chitré y otros puntos de Herrera participan en jornadas de oración, convivencia y formación, acompañados por predicadores y servidores que comparten mensajes centrados en la fe y la reflexión. Para muchos, se trata de vivir el carnaval “al estilo del camino de Cristo”, lejos del ruido y más cerca del recogimiento personal.
Milagros Martínez, quien participa por primera vez, describe la experiencia como “muy bonita” y asegura que el encuentro permite a los jóvenes llenar vacíos emocionales y espirituales que muchas veces pasan desapercibidos. Acompañada por su madre, destacó el valor de haber sido criada en la fe y el apoyo familiar para tomar parte de este tipo de actividades.
Anaís Díaz, quien asiste por segundo año consecutivo, explicó que el encuentro no se limita a la convivencia, sino que incluye horas santas, eucaristías y diversos temas formativos, convirtiéndose en una experiencia que recomienda a otros jóvenes.
El mensaje se repite entre los participantes. Johan Alonso, con dos años asistiendo, señaló que esta convivencia se realiza luego del Encuentro Nacional de Jóvenes celebrado en Chitré y que el objetivo es fortalecer la fe y el sentido de comunidad. Para él, es una experiencia que deja satisfacción personal y espiritual.
Verónica Villarreal, oriunda de Llano Bonito, en Chitré, contó que asiste desde niña junto a su familia y que, tras la pausa obligada por la pandemia, el regreso a este tipo de encuentros ha sido muy especial.
“Es algo que te llena el corazón y el alma”, expresó.
Lejos de descalificar otras formas de celebración, los jóvenes coinciden en que el mensaje es simple: existen diferentes maneras de vivir el Carnaval. En El Ciruelo de Pesé, la música y el agua son sustituidas por cantos, oración y espacios de reflexión, en una experiencia que, para quienes participan, resulta igual de intensa y transformadora.
Información de Eduardo Vega
También puede leer: