Desde Canadá hasta Azuero: Científico panameño diseña un modelo 3D que da nuevas pistas sobre los sismos en el país
Para construir el modelo, los investigadores analizaron 2,741 terremotos registrados entre 2013 y 2023, utilizando información recopilada por 148 estaciones sísmicas de Panamá, Costa Rica y Colombia. Mediante tomografía sísmica, estudiaron las estructuras del subsuelo hasta aproximadamente 80 kilómetros de profundidad.
Ciudad de Panamá/Panamá cuenta con uno de los primeros modelos tridimensionales del interior de la Tierra y fue desarrollado por un científico panameño y un experto japonés en Panamá.
Se trata de una investigación realizada por el panameño Isaac Guerra Araúz, becario doctoral de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), quien realiza un doctorado en Geofísica en The University of Western Ontario, Canadá.
El científico volvió al país para realizar estudios científicos tras elterremoto de magnitud 7.5 del pasado 9 de octubre.
Junto a Katsuichiro Goda, un experto japonés en terremotos, tsunamis, evaluación de riesgos, modelado de catástrofes y supervisor del doctorado, Guerra Araúz desarrolló un modelo tridimensional que estudió las estructuras del subsuelo.
Su investigación aporta nuevas evidencias sobre la estructura geológica bajo Panamá y la compleja interacción de las placas tectónicas que influyen en la actividad sísmica del país.
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Los resultados de esta investigación fueron publicados en mayo de 2026 en la revista científica Tectonophysics.
Para construir el modelo, los investigadores analizaron 2,741 terremotos registrados entre 2013 y 2023, utilizando información recopilada por 148 estaciones sísmicas de Panamá, Costa Rica y Colombia. Mediante tomografía sísmica, estudiaron las estructuras del subsuelo hasta aproximadamente 80 kilómetros de profundidad.
Guerra Araúz, que se encuentra en la etapa final de su doctorado, explica que una tomografía sísmica, funciona de manera similar a una tomografía médica.
“En lugar de observar el cuerpo humano, utilizamos las ondas producidas por los terremotos para estudiar las estructuras que existen bajo la superficie terrestre”, añade el especialista en geofísica.
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¿Qué dice su investigación?
Entre los principales resultados de la investigación se encuentran nuevas evidencias de un sistema de doble subducción bajo el occidente de Panamá, asociado con placas tectónicas que se introducen bajo el territorio desde direcciones opuestas.
Detalla que, por el lado del océano Pacífico, las placas de Cocos y Nazca se hunden bajo la región, mientras que desde el Caribe los resultados muestran evidencia de subducción de la placa del Caribe bajo Panamá.
Nuestro territorio está sometido a una interacción tectónica particularmente compleja. Encontramos nuevas evidencias de placas que se introducen bajo Panamá desde direcciones opuestas, un proceso que ayuda a comprender mejor por qué tenemos actividad sísmica incluso en regiones donde históricamente se han registrado menos terremotos”, detalló el panameño.
Su investigación además identificó evidencias de subducción de la placa del Caribe bajo sectores del centro y oriente del país, incluida la zona del canal de Panamá, con características que varían a lo largo del territorio.
Los resultados ponen además atención sobre las estructuras sísmicas presentes en la costa caribeña.
La costa caribeña también posee estructuras capaces de generar terremotos importantes. Un antecedente histórico que debemos tener presente es el terremoto de San Blas de 1882, cuya magnitud se ha estimado aproximadamente en 8.0”, precisó.
Su modelo permitió también estimar variaciones en el espesor de la corteza terrestre bajo Panamá, con profundidades aproximadas de 25 a 45 kilómetros. De igual forma, identificó diferencias en las propiedades de las rocas bajo regiones como Azuero, la cordillera de Talamanca y el área del Canal.
La información recopilada contribuye a ampliar el conocimiento disponible sobre las estructuras geológicas del istmo y las posibles fuentes capaces de generar terremotos.
“No podemos predecir cuándo ocurrirá un terremoto, pero sí podemos estudiar mejor los procesos que los generan, identificar sus posibles fuentes y desarrollar modelos más precisos de amenaza sísmica. Ese conocimiento es fundamental para avanzar hacia una planificación territorial y una construcción más seguras”, indicó.
Cambios en la superficie por el terremoto
Guerra Araúz se trasladó desde Canadá para recopilar información de las áreas impactadas por el terremoto y analizar el evento como parte de su tesis doctoral.
En las últimas semanas, el científico ha realizado mediciones en Búcaro, La Pitaloza y Mariato, en el sur de la península de Azuero y la costa de Veraguas, donde se ha identificado ruptura superficial asociada al terremoto.
En Búcaro, se encuentra la finca del reconocido tipiquero Alfredo Escudero. En este lugar, el terreno sufrió visibles y profundas transformaciones.
El trabajo de Guerra Araúz comprende mediciones de desplazamientos horizontales y verticales a lo largo de las zonas de ruptura de la falla. Esos datos permitirán contrastar las observaciones realizadas directamente sobre el terreno con los modelos de la fuente sísmica. Su investigación sugiere que Io ocurrido en Isla Cañas se trató de un hundimiento del terreno.
Los resultados preliminares sugieren que “en Búcaro, el terreno se desplazó entre 1 metro y 1.20 metros de manera horizontal y, de manera vertical, apropiadamente 1 metro. Por otro lado, se registró un hundimiento entre 15 y 30 centímetros en Isla Cañas, además de deformaciones en el fondo marino que pudieron contribuir a la generación de olas. Estos datos se publicarán en una revista científica internacional y en un informe accesible para toda la población”, afirma.
El recorrido del especialista en Geofísica también contempló las evaluaciones de los daños en Azuero y Soná, provincia de Veraguas.
A este análisis se incorporan datos suministrados por el Dr. Luis Pinzón, doctor en Ingeniería Sísmica y Dinámica Estructural y exbecario de la Senacyt, correspondientes a Aguadulce, Penonomé y Atalaya.
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El levantamiento de información busca analizar la posible relación entre los daños observados, las características del suelo, la amplificación del movimiento sísmico y la vulnerabilidad de las edificaciones.
Necesitamos integrar lo que vemos en el terreno con los modelos sísmicos y el registro de daños. Esa combinación nos permite comprender mejor cómo se comportan las fallas y cómo se distribuyen los efectos de un terremoto”, remarcó.
Añade que su investigación no finaliza cuando la tierra en Panamá deje de temblar. “Continúa en el campo, recopilando datos que nos ayuden a comprender mejor estos fenómenos y a prepararnos para futuros terremotos”, agregó.
Talento panameño especializado
El desarrollo de capacidades científicas nacionales constituye otro componente importante para comprender los fenómenos sísmicos y generar conocimiento que contribuya a reducir el riesgo y fortalecer la resiliencia del país.
Desde 2003, la Senacyt ha apoyado la formación de 29 panameños que han culminado o actualmente cursan estudios de licenciatura, maestría y doctorado en áreas vinculadas con los sismos, la infraestructura y la edificación sostenible.
Entre las disciplinas de formación se encuentran ingeniería estructural, ingeniería geológica, ingeniería civil, ingeniería sísmica, geotecnia, geofísica, ciencias de la Tierra, y construcción y diseño sostenible.
La directora de Desarrollo de Capacidades Científicas y Tecnológicas de la Senacyt, la ingeniera Violetta Cumberbatch, destacó la importancia de contar con profesionales especializados que puedan aportar conocimiento en estas áreas.
Por otro lado, la integración de la tomografía sísmica, los modelos de las fuentes, las observaciones de campo y las evaluaciones de daños permite ampliar el conocimiento sobre el comportamiento sísmico de Panamá.
Aunque actualmente no es posible predecir cuándo ocurrirá un terremoto, este tipo de investigaciones aporta información científica para mejorar los estudios de amenaza sísmica, identificar potenciales fuentes de terremotos y desarrollar modelos más precisos del movimiento del terreno. Este conocimiento puede servir de insumo para la planificación territorial, el desarrollo de infraestructura y la construcción, además de contribuir al fortalecimiento de la resiliencia del país frente a futuros eventos sísmicos.
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