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Ciudad de Panamá/El Consejo Municipal de Panamá aprobó el Acuerdo Nº 181, mediante el cual se declara en estado de alerta y emergencia el área de La Gallinaza, ubicada entre los corregimientos de Juan Díaz y Don Bosco, ante el creciente riesgo de inundaciones provocado por la obstrucción del cauce de la quebrada del mismo nombre.
La decisión responde a una problemática que afecta desde hace años a sectores como La Gallinaza, Concepción y El Trébol, donde las lluvias intensas han agravado las condiciones de vulnerabilidad. De acuerdo con el documento oficial, publicado en Gaceta Oficial, la acumulación de sedimentos, basura y construcciones irregulares ha alterado el flujo natural de la quebrada, reduciendo su capacidad hidráulica y aumentando la probabilidad de desbordamientos.
Un informe técnico del Ministerio de Obras Públicas (MOP), fechado el 16 de julio de 2024, ya advertía sobre la necesidad urgente de intervenir el cauce mediante labores de dragado y limpieza. A ello se suman estudios hidrológicos e hidráulicos realizados entre 2021 y 2022 con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), los cuales confirmaron deficiencias estructurales y la necesidad de implementar medidas de mitigación en la cuenca del río Juan Díaz.
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El panorama se tornó más crítico en 2025, cuando se registraron precipitaciones superiores a los 100 milímetros diarios, provocando inundaciones severas en varias comunidades. Estas condiciones, según el Consejo Municipal, justifican la adopción de medidas inmediatas para proteger a la población y la infraestructura pública.
El acuerdo ordena la ejecución de un proyecto de “Dragado Preventivo y Correctivo” en toda la extensión de la quebrada, desde su cuenca media hasta su desembocadura en el mar.
Entre las acciones contempladas se incluyen:
Asimismo, se autoriza a la Junta Comunal de Juan Díaz a coordinar con el MOP, el Ministerio de Ambiente y otras entidades competentes la ejecución de las obras, siempre bajo los permisos ambientales correspondientes.
El Consejo también hizo un llamado a las autoridades para reforzar la fiscalización y sancionar las construcciones ilegales dentro de la servidumbre pluvial, así como promover campañas de educación ambiental que reduzcan la contaminación de los cauces.