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Un incendio de masa vegetal registrado al norte de la Reserva Forestal La Yeguada obligó a brigadas del Ministerio de Ambiente y voluntarios ambientales a intervenir de manera inmediata, coincidiendo con una jornada de capacitación en manejo del fuego que se realizaba en la zona.
El siniestro se reportó en las cercanías del cerro Cebolla o Loma Cebolla, un área de difícil acceso que requiere varias horas de caminata para llegar al sitio afectado.
Luis Vega, ingeniero forestal de MiAmbiente, afirmó que el incendio fue controlado gracias a la rápida movilización de brigadas, voluntarios que participaban del seminario de manejo de fuego, el apoyo del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá, así como otras entidades de seguridad y respuesta.
Durante la operación se desplegaron más de diez vehículos, buses de transporte y puntos de control para facilitar el acceso de los equipos de combate al fuego.Además, se requirió la coordinación entre instituciones como el Ministerio de Ambiente, el Servicio Nacional Aeronaval, la Policía Nacional, la Autoridad de Aeronáutica Civil de Panamá y la Cruz Roja, bajo la Comisión Nacional de Manejo y Prevención del Fuego.
Vega advirtió que los incendios forestales tienen un impacto significativo tanto en el ecosistema como en los recursos del Estado. Una sola hora de operación aérea para combatir incendios puede costar entre 5,000 y 7,000 dólares, sin contar la logística terrestre y el presupuesto del Cuerpo de Bomberos.
"El año pasado, solamente el Viernes Santo, que se dio algo cerca del Rod Carew, eso costó cerca de 20 mil dólares, entre tres descargas de la nave, dos carros tanqueros y otro vehículo", afirmó.
Además, la recuperación de las áreas boscosas afectadas puede tomar años, ya que el fuego daña el sotobosque, debilita los árboles y afecta la fauna silvestre, desde aves hasta mamíferos, alterando el equilibrio del ecosistema.
El ingeniero resaltó el papel de los voluntarios ambientales, quienes participaron activamente en las labores de contención del incendio. En la jornada estaban presentes más de 11 grupos de brigadistas, con entre 10 y 12 personas por grupo, lo que permitió una respuesta rápida y coordinada.
El Ministerio de Ambiente informó que cualquier ciudadano interesado puede integrarse a los grupos voluntarios mediante capacitación previa en las direcciones regionales, destacando que hombres y mujeres pueden formar parte de las brigadas.
Agregó que se ha reforzado su capacidad de respuesta con nuevas inversiones en tecnología para el combate de incendios forestales. Entre los equipos adquiridos se encuentra un sistema Bambi Bucket, utilizado en operaciones aéreas por el Servicio Nacional Aeronaval, así como una tina de 6,000 galones para abastecimiento de agua.
Además, la institución ha incorporado drones para el control de fajas cortafuego y la aplicación del producto encapsulador F-500, una sustancia retardante que ayuda a evitar la reactivación de focos de incendio. Este producto ya fue utilizado en Cerro Patacón y en el área de Guacamaya, donde demostró su efectividad al impedir la reactivación del fuego durante varios días.
Las investigaciones preliminares apuntan a una posible causa humana del incendio, debido a la ubicación remota del siniestro, lo que refuerza el llamado a la ciudadanía a prevenir quemas y actividades que puedan provocar incendios forestales.
Reiteró que la protección de los bosques es una responsabilidad compartida entre instituciones y comunidades, y advirtieron sobre el riesgo de tragedias como las registradas recientemente en Chile, donde incendios forestales han provocado muertes y destrucción de viviendas.