Jelou!
En vivo
Ciudad de Panamá, Panamá/La crisis en la recolección de desechos en el distrito de San Miguelito ha dejado de ser un problema de servicios públicos para convertirse en un tenso conflicto político, con enfrentamientos entre autoridades municipales, el Órgano Ejecutivo y la Autoridad de Aseo, Urbano y Domiciliario (AAUD).
El tema volvió a encenderse tras una reunión el jueves 16 de enero del Concejo Municipal con el director de la AAUD, Ovil Moreno, encuentro al que no fue invitada la alcaldesa Irma Hernández, situación que generó cuestionamientos sobre la forma en que se están tomando las decisiones que afectan al municipio.
El representante del corregimiento José Domingo Espinar, Guillermo García Rivas, calificó como no correcto el trato verbal hacia la alcaldesa y cuestionó expresiones descalificativas emitidas desde altos funcionarios.
“Cualquier debate debe fundarse o sostenerse en ideas, no en descalificativos”, afirmó, recordando que Irma Hernández obtuvo más votos en San Miguelito que varias autoridades, además de subrayar el respeto que merece como autoridad, mujer y ser humano.
Ante la ausencia de invitación, García insistió en que la alcaldesa debía participar en la reunión, por ser la principal afectada por la intervención anunciada, lo que motivó finalmente su presencia en el encuentro.
Durante la reunión, uno de los principales cuestionamientos giró en torno a la falta de claridad sobre la intervención de la AAUD. Según García, existieron contradicciones públicas, dado que mientras un ministro aseguró que la intervención sería permanente, otro funcionario habló de una medida temporal.
La resolución de la Junta Directiva, sin embargo, no especifica la duración de la intervención, lo que incrementó la incertidumbre. Moreno respondió que la Autoridad de Aseo permanecerá en San Miguelito “hasta que sea necesario”, una respuesta que fue considerada insuficiente y tardía.
"Le diría que era necesario que estuviesen antes. Era necesario que estuviesen desde febrero del año pasado, cuando nosotros, ante la carencia de recursos, le dijimos: Necesitan ayuda", dijo el representante.
Otro punto clave del debate fue la tasa de aseo, luego de que el presidente de la República, José Raúl Mulino, afirmara que no se le seguiría entregando al municipio tras el 19 de enero.
García desmintió esa versión y explicó que desde hace más de 25 años el Municipio de San Miguelito no recibe directamente esos fondos. El cobro, establecido en un contrato de 2001, fue delegado a la empresa Revisalud, sin que los recursos ingresaran a las arcas municipales, lo que limitó la capacidad del municipio para fiscalizar la calidad del servicio.
“Nunca pasaba por, efectivamente, las arcas del Municipio y esa fue una de las razones que llevó a la mala prestación del servicio. Porque San Miguelito no tenía cómo controlar la buena prestación porque no tenía el dinero para, por ejemplo, si no cumpliste, no te pago. Ese era el gran problema”, sostuvo.
Contrario a los señalamientos de inacción, García defendió que San Miguelito sí tenía un plan estructurado para transformar la gestión de residuos. Dicho plan fue aprobado de forma unánime por los nueve concejales, incluyendo representantes de partidos políticos y de libre postulación. El proyecto contemplaba un cambio integral del modelo, incorporando recolección, tratamiento, reciclaje y disposición final, con el acompañamiento de ambientalistas especializados.
“San Miguelito lo que quería y quiere, porque no vamos a renunciar a esa aspiración, es cambiar el modelo. No se trata de seguir haciendo lo que han hecho históricamente: recoger basura y tirarla al cerro. Recoger basura y tirarla al cerro, porque va a llegar un momento en que no vamos a tener cerro y sí vamos a tener basura”, expresó.
Hasta diciembre, estaba previsto que tres empresas asumieran temporalmente el servicio a partir del 19 de enero, mientras se avanzaba en la licitación definitiva. Estos contratos, según García, fueron aprobados por el Consejo Económico Nacional (CENA) el 23 de diciembre de 2025, por un monto superior al millón de dólares cada uno.
No obstante, señaló que el contralor de la República, Anel Flores, argumentó que los contratos no ingresaron a tiempo para su refrendo, una versión que García rechazó, asegurando que dos de los contratos fueron presentados el 8 de enero ante la oficina de fiscalización correspondiente. El representante reiteró que el cambio del modelo de gestión de desechos fue aprobado de manera unánime en su momento.
“Déjenos hacer el trabajo en San Miguelito”, concluyó García, señalando que será la ciudadanía la que evalúe los resultados de la gestión municipal en el tiempo.