Corte Suprema admite demanda contra Etesa por retiro del estudio de la Cuarta Línea de Transmisión
La Cuarta Línea de Transmisión Eléctrica forma parte de la estrategia nacional para reforzar la seguridad energética del país, el aumento de la demanda eléctrica, facilitar el transporte de energía renovable generada en el occidente del país y avanzar en la futura interconexión con Colombia.
La Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo de la Corte Suprema de Justicia admitió una demanda contractual presentada por el Consorcio Camsa-Engimore contra la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa), tras el retiro del Estudio de Impacto Ambiental del proyecto de la Cuarta Línea de Transmisión Eléctrica ante el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente).
La admisión fue confirmada por el pleno de la Corte Suprema de Justicia al resolver un recurso de apelación presentado por Etesa, a la decisión que tuvo como ponente a la magistrada María Cristina Chen Stanziola.
De acuerdo con la demanda, el Consorcio Camsa-Engimore alega haber resultado afectado luego de que Etesa retirara “de manera abrupta” el trámite del estudio de impacto ambiental categoría III correspondiente al proyecto de la Cuarta Línea de Transmisión Eléctrica, obra estratégica contemplada dentro del Plan Energético Nacional 2015-2050.
El consorcio había ganado en abril de 2022 la licitación convocada por la compañía eléctrica para desarrollar el estudio de impacto ambiental del proyecto que conectaría Chiriquí Grande, en Bocas del Toro, con Panamá III.
Según los argumentos expuestos en la demanda, por tratarse de la entidad promotora de la obra, correspondía a Etesa gestionar ante MiAmbiente todos los trámites vinculados con la aprobación ambiental del proyecto.
El contrato suscrito entre las partes ascendía a $3 millones 424 mil. De ese monto, ETESA habría desembolsado $2 millones 600 mil 100, por trabajos ejecutados antes de interrumpir “unilateralmente” el trámite administrativo, según sostiene el consorcio demandante.
Ahora, Camsa-Engimore reclama el pago de 823 mil 900 dólares, además de intereses y costas procesales. La reclamación incluye 428 mil dólares por productos entregados a Etesa y otros 395 mil 900 dólares correspondientes a entregables que, según la empresa, no pudieron completarse debido al retiro del proyecto del Ministerio de Ambiente sin previa consulta.
La admisión de la demanda abre paso al análisis de fondo del conflicto contractual relacionado con uno de los proyectos energéticos considerados prioritarios por el Estado panameño.
La Cuarta Línea de Transmisión Eléctrica forma parte de la estrategia nacional para reforzar la seguridad energética del país, responder al aumento de la demanda eléctrica, facilitar el transporte de energía renovable generada en el occidente del país y avanzar en la futura interconexión eléctrica con Colombia.
No obstante, el retiro del estudio de impacto ambiental implicó retrasos en el cronograma original de la obra, cuya construcción estaba prevista para iniciar en 2025 y concluir en 2028.