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Organizaciones trans revelan cifras sobre discriminación durante la cuarentena

Personas trans, en riesgo por restricciones a movilidad basadas en género
La lucha de las personas trans durante la cuarentena / Archivo

Ochenta y dos días encerrado pasó Pau González. Con miedo de salir a buscar a comida o medicamentos. Es un hombre trans en Panamá, uno de tantos que se ven especialmente afectados por la discriminación en las calles y el silencio cómplice de las autoridades.

Este miércoles 10 de junio, la Asociación Panameña de Personas Trans (APPT) y Hombres Trans Panamá (HTP) presentaron un informe de las denuncias recogidas por casos de discriminación durante la cuarentena.

Veinte personas llenaron el formulario para reportar casos de discriminación entre el 1 de abril y el 29 de mayo. Sumados a otros reportes, son más de 40 personas que han contado cómo fueron detenidos en retenes, supermercados, bancos y otros sitios. No importa que día salgan, dependen del azar y la buena fortuna para no ser detenidos.

Gabriel, un hombre trans de Penonomé, fue parado en un retén mientras iba a comprar comida para su mamá. "¿Tú qué eres?", le preguntaba el policía.

A Indi la pararon saliendo de su trabajo como diseñadora y animadora digital. Le preguntaron si estaba "pescando", es decir, si era una trabajadora sexual en busca de clientes.

Pacientes trans con VIH fueron detenidos camino a buscar medicinas esenciales para mantenerse con vida. Su cédula no era suficiente para los policías, decirles que necesitaban medicamentos tampoco. Tuvieron, tienen, que decirle a los policías que tienen VIH y escuchar como se gritan la información entre si.

En una carta dirigida a la ministra de Salud, Rosario Turner, la APPT y HTP piden al Gobierno Nacional tres cosas fundamentales:

- Que se autorice a las personas trans a salir durante la cuarentena de acuerdo a su identidad de género.

- Dar lineamientos claros a los estamentos de seguridad, y agentes privados en locales comerciales, para que respeten su identidad.

- Establecer un procedimiento formal de denuncia para presentar incidentes de discirminación por identidad o expresión de género, y que se contemple sanciones para los responsables.

TVN Noticias ha contactado a la Policía Nacional en múltiples ocasiones sobre esta situación, y han manifestado que no se han dado instrucciones claras sobre el tema de parte del Ministerio de Seguridad.

El decreto que restringe la movilidad de las personas en Panamá por sexo haría pensar que deben salir según el sexo que indique la cédula. En la práctica, esto no siempre se aplica.

Una mujer trans puede tener su nombre femenino en la cédula, pero en sexo lo común es que se mantenga la M de masculino. Esto se debe a que el Tribunal Electoral no cambia el sexo en la cédula sin que haya una cirugía de reasignación de sexo y un examen forense posterior.

El resultado es que una mujer trans o sale el día de los hombres, y es detenida porque su apariencia es femenina. O sale el día de las mujeres, y es detenida porque su cédula dice que es de sexo masculino.

A pesar de múltiples cartas de organizaciones de derechos humanos, pronunciamientos de ONG's internacionales y una carta de la Defensoría del Pueblo, el Gobierno Nacional no se refiere al tema con nombre y apellido, y la Policía Nacional no tiene una instrucción uniforme sobre cómo actuar.

El Ministerio de Seguridad emitió un tuit afirmando que se respetarían los derechos de las personas LGBT. Pero el problema principal no es de lesbianas y gays, es de las personas trans.

"Un tuit no es suficiente, hace falta un protocolo de actuación policial, un decálogo de medidas para que se respete de forma efectiva la identidad de género", manifestó Pedro Vera, representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Esta falta de claridad refleja un problema aún más grande de fondo, en Panamá no se garantiza el respeto a la identidad de género. El reglamento de la Policía Nacional establece la homosexualidad como una falta grave y causal de despido entre sus miembros. En una institución donde ser homosexual es una falta grave, sus miembros ahora deben descifrar cómo actuar con personas transgénero en medio de un estado de emergencia sin ningún tipo de dirección del Gobierno Nacional.

Hubo 20 personas que llenaron el formulario, pero el número de víctimas es mucho más alto, explicó Venus Tejada, de la APPT. Contó que muchos no llenan los formularios por temor a que alguien tome represalias en su contra. Venus y Pau estiman que cada día reciben 3 o más llamadas o mensajes reportando abusos.

Y esto es solo lo que dos organizaciones, con recursos limitados, han podido captar. El Gobierno Nacional no hace ningún esfuerzo por registrar estas violaciones a los derechos humanos.

Pero las personas trans no se han quedado de brazos cruzados. La Red Solidaria Trans, una alianza entre APPT, HTP y Fundación Iguales, lleva bolsas de comida a las personas más vulnerables. Hasta el momento, han ayudado a 130 personas en todo el país.

Otras organizaciones, como el Centro San Juan Pablo II, también han tomado la iniciativa de apoyar a grupos vulnerables como las trabajadoras sexuales, a pesar de contar con recursos limitados.

Son ejemplos de organizaciones civiles llenando vacíos que corresponden al Gobierno Nacional.

Las personas trans son una realidad incómoda para las autoridades, un problema que no llaman por su nombre, mucho menos abordan directamente.

Pau manifestó que ha hecho acercamientos con el Ministerio de Desarrollo Social, precisamente para buscar que se atienda a estos panameños y panameñas a quiénes no ha llegado una sola bolsa de comida del gobierno.

¿Cuáles son los derechos que piden las personas trans? Los mismos a los que debemos tener acceso todos. Derecho a la alimentación, a la salud, a la no violencia, la no discriminación, libertad de expresión y derecho a la identidad.

Además de los policías, las personas trans deben enfrentar cada vez que salen a la calle burlas de otras personas, intransigencias de guardias de seguridad e incluso reclamos de cajeras en los establecimientos. Cuando el mundo se vuelve un lugar hostil, hasta salir a sacar la basura requiere de valor.

"No nos vean como bichos raros. Somos personas", enfatizó Venus.

"No voy a descansar hasta que se reconozcan nuestros derechos. No es justo. Somos seres humanos y merecemos que se reconozcan nuestros derechos", concluyó Pau.

Para conocer más sobre la Red Solidaria y el trabajo de estas organizaciones pueden visitar este enlace , y aquí para donaciones.

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