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Ciudad Panamá/En medio de cuestionamientos recurrentes sobre el estado de las principales infraestructuras del país, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) ejecutó la noche del jueves una prueba de carga en el Puente de las Américas, una estructura clave para la conexión interoceánica que soporta a diario el paso de más de 65 mil vehículos.
La intervención, realizada en horario nocturno para minimizar el impacto en el tráfico, consistió en hacer circular simultáneamente dos camiones de 33 toneladas por todos los carriles del tramo este del puente. No fue un simple recorrido: cada movimiento estuvo vigilado por sensores instalados estratégicamente para medir cómo responde la estructura ante el peso.
En total, se colocaron 24 extensómetros, dispositivos de alta precisión, distribuidos entre las caras norte y sur de la cercha en ese sector. Estos equipos registraron en tiempo real las variaciones del puente, desde leves estiramientos hasta compresiones, mientras los vehículos avanzaban.
Los datos no se quedaron en el sitio. A través de un sistema de transmisión inalámbrica, la información fue enviada a una consola central donde técnicos especializados analizarán el comportamiento estructural. Según explicó Edwin Lewis, director nacional de Estudios y Diseños del MOP, este ejercicio forma parte de un proceso más amplio de evaluación.
Pero la revisión no termina ahí. El propio Lewis adelantó que el próximo sábado 25 de abril se repetirá la prueba, esta vez con el cierre total del puente entre las 10:00 de la noche y las 2:00 de la madrugada del domingo, una medida que podría generar incomodidades pero que apunta a obtener mediciones más controladas.
El Puente de las Américas no solo es un símbolo de la ingeniería panameña; también es una vía sometida a una presión constante. Desde 2009 rige una restricción que prohíbe el paso de vehículos de más de 10 toneladas, una norma que sigue vigente en un intento por reducir el desgaste estructural.
Estas pruebas se enmarcan dentro de un plan de mantenimiento que también incluye al Puente Centenario, en un contexto donde la durabilidad de estas conexiones resulta cada vez más crítica para la movilidad y la economía del país.
Aunque el MOP presenta estas acciones como parte de su programa regular de mantenimiento, el seguimiento técnico y la transparencia en los resultados serán clave para disipar dudas sobre el estado real de una de las arterias más importantes de Panamá.