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Ciudad de Panamá, Panamá/El canal de Panamá se prepara para ejecutar durante los próximos 10 años un ambicioso plan de proyectos de infraestructura que, en conjunto, tendrá una dimensión incluso mayor que la ampliación de la vía interoceánica.
Así lo explicó Miguel Lorenzo, vicepresidente de Infraestructura e Ingeniería del canal de Panamá, quien destacó que entre los principales desafíos están garantizar el recurso hídrico, desarrollar nuevos proyectos portuarios y avanzar en la construcción de un gasoducto.
Las declaraciones de Lorenzo se dieron previo a la toma de posesión de Ilya Espino de Marotta como nueva administradora del Canal de Panamá, con quien aseguró haber trabajado durante más de dos décadas, incluyendo en el proyecto de ampliación de la vía interoceánica.
Lorenzo recordó que presenció desde las instalaciones del Canal la transferencia de la administración de la vía a manos panameñas el 31 de diciembre de 1999, cuando todavía era un ingeniero estructural con poco tiempo de haber ingresado a la institución.
Entre los proyectos prioritarios mencionó la solución al problema hídrico, no solo para garantizar la continuidad y sostenibilidad de las operaciones del Canal, sino también para asegurar el suministro de agua potable a unos dos millones de panameños que actualmente se abastecen de los lagos de la vía interoceánica.
En este contexto también está el proyecto de Río Indio, considerado parte de los esfuerzos para atender las necesidades de agua del Canal y de la población.
Otro de los componentes del plan es el desarrollo de infraestructura portuaria, con el objetivo de fortalecer la posición logística tanto del Canal como de Panamá.
De acuerdo con Lorenzo, este proyecto busca generar capacidad para que alrededor de cinco millones de contenedores adicionales puedan movilizarse por Panamá cada año, además de permitir que parte de esa carga sea procesada en el país y genere mayor valor agregado.
El gasoducto, por su parte, busca captar una parte del mercado de productos energéticos que actualmente utiliza la ruta acuática del Canal y trasladar esa carga mediante otra modalidad.
La intención es diversificar los negocios vinculados a la posición geográfica de Panamá y aprovechar nuevas oportunidades más allá del tránsito tradicional por la vía interoceánica.
Lorenzo evitó adelantar una cifra sobre los ingresos adicionales que podrían generar estos proyectos una vez entren en funcionamiento.
Sin embargo, señaló que para el próximo año el presupuesto del Canal contempla $3.6 billones en las operaciones de la vía, y sostuvo que la expectativa es que esta cifra aumente sustancialmente cuando los nuevos proyectos estén en línea.
Otro de los retos identificados es la renovación del recurso humano. Lorenzo explicó que el Canal trabaja en programas de sucesión y capacitación para preparar al personal que deberá asumir las posiciones que quedarán vacantes por las jubilaciones.
Uno de los programas destacados es la reapertura de la escuela de aprendices, mediante la cual se contrata a jóvenes panameños y se les brinda capacitación durante tres años para que puedan incorporarse posteriormente a posiciones dentro de la institución.
Según Lorenzo, más de 3,000 trabajadores del Canal se jubilarán durante los próximos años, por lo que considera fundamental preparar desde ahora al personal que deberá reemplazarlos.
El vicepresidente de Infraestructura e Ingeniería invitó a los jóvenes interesados en trabajar en el Canal a mantenerse atentos a las redes sociales de la institución, donde se anunciarán las oportunidades de empleo y capacitación.
“Queremos a todos y a los mejores preparados”, afirmó Lorenzo al referirse al proceso de incorporación de nuevo talento.