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Panamá/En 1985, cuando llegó al astillero de la División Industrial del canal de Panamá, Ilya Espino de Marotta era la única mujer ingeniera del lugar. La vía interoceánica todavía estaba bajo administración estadounidense y faltaban 14 años para que pasara completamente a manos panameñas.
Cuatro décadas después, aquella ingeniera marina llegará a la oficina principal de la institución. Mañana 7 de septiembre, Espino de Marotta asumirá como administradora del canal de Panamá para el periodo 2026-2033 y será la primera mujer que dirija la vía interoceánica desde su inauguración, desde el control de los Estados Unidos y posteriormente su traspaso a manos panameñas.
Su nombramiento representa el último peldaño de una carrera desarrollada dentro de una institución que conoció primero desde sus áreas técnicas, recorrió posteriormente desde la dirección de grandes proyectos y ahora deberá conducir frente a desafíos hídricos, climáticos y comerciales.
He aprendido un mundo en estos 40 años de servicio y seguiré ofreciendo lo que soy a esta fuerza laboral”, dijo Espino de Marotta.
Espino de Marotta obtuvo en 1985 una licenciatura en Ingeniería Marina en Texas A&M University. Ese mismo año comenzó a trabajar en el canal como la única ingeniera del astillero de la División Industrial.
Con el paso de los años ocupó posiciones vinculadas con la administración de recursos, el control de proyectos, la ingeniería y las operaciones. Entre sus responsabilidades estuvo la Vicepresidencia Ejecutiva de Ingeniería durante la ejecución del Programa de Ampliación del Canal.
La ampliación, inaugurada en 2016, se convirtió en uno de los capítulos centrales de su trayectoria profesional. Espino de Marotta estuvo vinculada con la dirección y supervisión del proyecto que incorporó el tercer juego de esclusas y abrió la ruta a buques de mayor tamaño.
Posteriormente, se desempeñó como vicepresidenta de Negocios de Tránsito y vicepresidenta de Operaciones. También asumió responsabilidades como oficial de sostenibilidad.
El 15 de febrero de 2019, la Junta Directiva la designó subadministradora junto con el nombramiento de Ricaurte Vásquez Morales como administrador. Espino de Marotta tomó posesión el 1 de enero de 2020 y volvió a marcar un precedente al convertirse en la primera mujer en ejercer la subadministración.
Para entonces, la ingeniera que había comenzado sola en el astillero ya trabajaba en una institución integrada por más de mil mujeres.
Además de su licenciatura en Ingeniería Marina, Espino de Marotta obtuvo en 1996 una maestría en Ingeniería Económica en la Universidad Santa María La Antigua.
Su preparación incluye el Programa de Desarrollo Ejecutivo de INCAE Business School y estudios en la Kellogg School of Management de Northwestern University. En 2007 recibió una certificación como gerente de proyectos del Project Management Institute.
Esa combinación de ingeniería, administración y manejo de proyectos acompañó su ascenso dentro de la vía interoceánica. Antes de alcanzar la máxima posición, pasó por áreas técnicas, comerciales, operativas y de sostenibilidad.
La Junta Directiva la escogió después de un proceso nacional e internacional de búsqueda, consulta y evaluación de profesionales panameños. La metodología incluyó pruebas de capacidad y conocimiento, así como entrevistas para evaluar las competencias, la visión estratégica y el liderazgo de los aspirantes. Su designación para el periodo 2026-2033 se produjo el 21 de mayo.
“Me comprometo a seguir haciendo lo mejor por nuestro país, apoyando a nuestros clientes y asegurando ese futuro y esa planificación estratégica que tenemos para que Panamá siga creciendo”.
Además, ha dicho sobre la independencia del Canal frente a la política; la ingeniera defendió el modelo constitucional que rige la institución y subrayó la importancia de mantener la autonomía operativa mientras se trabaja en coordinación con el Estado.
“Es muy importante mantener la independencia, pero trabajar en conjunto”, afirmó.
El ascenso de Espino de Marotta también rompe una barrera en una institución cuya máxima dirección había permanecido en manos de hombres desde la apertura del Canal.
La ingeniera Lilia Liu, presidenta ejecutiva de Llaso, considera que su llegada representa tanto su capacidad profesional como el avance de las mujeres dentro de espacios históricamente masculinos.
La ingeniera Ilya Espino de Marotta no solo representa la máxima excelencia técnica en un entorno que por más de un siglo fue predominantemente masculino; representa también la integralidad de la mujer panameña”.
Liu destacó que, además de ingeniera, Espino de Marotta es esposa, madre y abuela, y consideró su designación una referencia para otras generaciones de mujeres.
“Su designación como la primera mujer al frente del Canal de Panamá nos demuestra que es posible liderar con el corazón y con la mente al mismo tiempo”.
Pero el carácter histórico de su llegada no reduce el peso de las decisiones que deberá tomar. Espino de Marotta no recibirá únicamente las llaves de una de las instituciones más importantes del país: heredará una agenda de proyectos que definirá la capacidad del Canal para mantener su competitividad durante las próximas décadas.
Entre los principales desafíos de su administración estará el proyecto del lago de río Indio, planteado como una solución para reforzar la seguridad hídrica del Canal y el abastecimiento de agua para la población.
La disponibilidad del recurso cobró mayor relevancia después de las restricciones aplicadas durante la crisis hídrica y ante la posibilidad de nuevos efectos asociados al fenómeno de El Niño. La administración deberá equilibrar las necesidades de consumo humano con el agua requerida para mantener los tránsitos.
A este reto se suman el corredor energético, que contempla un gasoducto de gas licuado de petróleo; el desarrollo de terminales portuarias y la consolidación de un corredor logístico. Los proyectos buscan ampliar los negocios vinculados con la posición geográfica del país y reducir la dependencia de los ingresos generados exclusivamente por el tránsito de buques.
En marzo de 2026, todavía como subadministradora, Espino de Marotta presentó ante la Asamblea Nacional los avances de estas cuatro iniciativas estratégicas: río Indio, el corredor logístico, el corredor energético y las terminales portuarias. Espino de Marotta ha adelantado que su gestión mantendrá el rumbo institucional trazado.
La fortaleza del Canal de Panamá es la continuidad y el plan estratégico que se ha elaborado de la mano con la Junta Directiva es la guía hacia adelante de esta institución”, expresó la ingeniera.
La ingeniera también asumirá la responsabilidad de preservar una de las principales fuentes de ingresos del Estado panameño.
El proyecto de presupuesto del Canal para el año fiscal 2027 estima ingresos totales por aproximadamente $5,553 millones y aportes directos al Tesoro Nacional por $3,608 millones. Esta última cifra superaría en $414 millones los aportes contemplados para el año fiscal 2026.
Detrás de esas cifras están las decisiones sobre el agua, los clientes, las inversiones y los negocios que marcarán su administración.