Imperdonable: Corazón Negro
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Ciudad de panamá/La exmandataria chilena Michelle Bachelet llegó este lunes al Palacio de las Garzas como parte de la gira internacional con la que busca sumar apoyo para convertirse en la próxima secretaria general de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Allí sostuvo una reunión con el presidente panameño José Raúl Mulino, en un encuentro marcado por temas de seguridad regional, migración y el papel de la ONU en un escenario internacional cada vez más tenso.
Durante la conversación, ambos intercambiaron puntos de vista sobre los desafíos que enfrenta actualmente el sistema multilateral y la necesidad de que Naciones Unidas tenga un rol más activo frente a las crisis geopolíticas que golpean distintas regiones del mundo.
La seguridad también ocupó buena parte del diálogo. Mulino y Bachelet abordaron el avance del narcotráfico y del crimen organizado en América Latina, fenómenos que afectan tanto a Panamá como a Chile y que se han convertido en una de las principales preocupaciones de los gobiernos de la región.
Uno de los puntos destacados del encuentro fue el reconocimiento que hizo Bachelet a la estrategia panameña para contener el flujo migratorio irregular por la selva del Darién. La expresidenta chilena calificó como “un gran logro” el cierre del paso fronterizo, en un momento en que la migración se mantiene como uno de los temas más sensibles para países de América y Europa.
Por su parte, Mulino resaltó la relación histórica entre Panamá y Chile, recordando que el país sudamericano es el principal usuario latinoamericano del Canal de Panamá, una conexión que sigue teniendo peso en la relación bilateral.
Bachelet estuvo acompañada por la embajadora de México en Panamá, Claudia Pavlovich Arellano, y el embajador de Brasil en Panamá, João Mendes Pereira, países que respaldan oficialmente su aspiración dentro de Naciones Unidas. En la reunión también participó el canciller panameño, Javier Martínez Acha.