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Ciudad de Panamá/La Avenida Central vive un proceso de transformación. David Tapia, de la Dirección de Planificación Urbana del Municipio de Panamá, explicó que casi 60 de los 130 edificios de la peatonal ya han solicitado asesoría para intervenir sus fachadas, en el marco de un decreto lanzado en septiembre de 2025 que busca rescatar el valor histórico de esta emblemática vía del distrito de Panamá.
Tapia manifestó que las intervenciones varían según el estado de cada inmueble. Algunas son cosméticas: pintura, mejora de ventanas y puertas. Otras requieren procesos más profundos, especialmente cuando los propietarios retiran cascarones metálicos y descubren deterioros graves en la estructura original.
"Ellos aprovechan sus presupuestos de mantenimiento para hacer mejoras en las fachadas", señaló el funcionario municipal, destacando que el decreto incluye una paleta de colores y guías técnicas para orientar a los dueños.
Uno de los puntos centrales del plan es la eliminación de letreros discordantes con la arquitectura de la zona. Tapia fue claro: "Estos letreros responden a veces a que los pisos superiores tienen usos de depósito, usos muertos".
Por eso, el objetivo va más allá de la estética: se busca revivir los edificios para que sus niveles superiores vuelvan a albergar apartamentos, oficinas o viviendas. "Al tener otros usos y más vida dentro de la zona, la noche empieza a ser un poco más concurrida", afirmó, vinculando la recuperación arquitectónica con la seguridad ciudadana.
El proceso, sin embargo, no ha sido sencillo. Muchos propietarios se han sorprendido con el alcance de las remodelaciones requeridas, sobre todo porque la Avenida Central es una zona protegida por patrimonio histórico. Esto implica trabajar con arquitectos, presentar planos y seguir lineamientos del Ministerio de Cultura. Por esa razón, se establecieron dos plazos: seis meses para intervenciones menores y un año para remodelaciones profundas.
Tapia reconoció que, pese a los avances, la mitad de los edificios aún no se ha acercado a la dirección. "Ese es el llamado que se hace", insistió, invitando a comerciantes y propietarios a sumarse al esfuerzo.
Sobre el origen del problema, explicó que, durante el crecimiento comercial de la avenida, "no hubo una regulación desde el principio" y los letreros, aunque forman parte de la cultura panameña, generaron un impacto negativo a largo plazo. Un acuerdo de 2014 sentó bases, pero fue hasta 2025 cuando se emitió el decreto para regular las mejoras de forma integral.
"Nuestra esperanza es que en los próximos seis meses tengamos una avenida peatonal completa, vistosa", expresó Tapia. Aunque existen multas como mecanismo de refuerzo, la prioridad es que los cambios se den por convicción. "Lo que quisiéramos es que se mejore la fachada".