Ritmo y tradición: El Mercado de Colón, parte del corazón cultural del colonense

Para quien llega por primera vez, el espacio sorprende por su orden y limpieza, con colores del Caribe que decoran los pasillos.

Mercado Municipal de Colón. / Castalia Pascual

Colón/Antes de las seis de la mañana, el Mercado Municipal Público de Colón ya vibra con energía propia. No es una celebración puntual, es la rutina de un pueblo que despierta con música caribeña y pasos firmes hacia los puestos de venta.

Abel Aronátegui, director del Centro de Arte y Cultura de Colón, lo define con claridad: "Para nosotros todo es ritmo, para nosotros todo es baile". Esa frase resume el espíritu de un espacio que trasciende lo comercial para convertirse en reflejo de la identidad colonense.

El mercado no es solo un lugar para comprar. Es un punto de encuentro donde la comunidad se integra, conversa y comparte. Mario Banquet, vendedor del lugar, confirmó que la música comienza apenas se arreglan las mesas, "prácticamente diez para las seis de la mañana". Para quien llega por primera vez, el espacio sorprende por su orden y limpieza, con colores del Caribe que decoran los pasillos mientras los residentes aseguran su seguridad alimentaria desde temprano.

Los productos que se ofrecen son una mezcla del sector agropecuario y pesquero. Aquí convergen sabores nacionales y locales: bacalao, pulpo, mariscos y el tradicional rabito forman parte de la rutina culinaria de esta ciudad portuaria. No se trata solo de abastecerse, sino de mantener viva una forma de vivir que ha definido a Colón por generaciones.

Imágenes dentro del Mercado Municipal de Colón.
Imágenes dentro del Mercado Municipal de Colón. / TVN Noticias

El tomillo como símbolo de una herencia que se cocina a diario

La gastronomía del mercado es patrimonio en movimiento. La señora Brynn, vendedora local, fue enfática al hablar del tomillo, la especia que no puede faltar. "Si no tiene tomillo en arroz con coco, albóndiga, lenteja, poroto, guandú, no hay comida", expresó con orgullo. Para ella, cocinar sin esta hierba aromática simplemente no tiene el mismo sabor.

Ventas en el Mercado Municipal de Colón.
Ventas en el Mercado Municipal de Colón. / TVN Noticias

Esta tradición no es casualidad. Abel Aronátegui explicó que la ciudad de Colón se construyó con migrantes afrodescendientes, asiáticos, europeos y latinoamericanos. "Eso es lo que hace Colón una ciudad impresionante por la diversidad cultural que puedes encontrar en nuestros sabores", manifestó. Las técnicas para preparar especias y picantes se transmiten de generación en generación, manteniendo viva la cultura que heredaron de sus abuelas.

El Mercado Municipal preserva ese legado. Aquí, el arroz con coco se cocina con el mismo esmero que hace décadas, y los vendedores conocen a sus clientes por el nombre. Es un espacio donde la cultura colonense se expresa sin filtros: con música, con palabras, con recetas que no están en libros, pero sí en la memoria colectiva.

En el marco del aniversario 174 de la fundación de Colón, el mercado reafirma su rol como escenario de la vida diaria. No es un museo, es un lugar vivo donde el ritmo caribeño marca el compás de una comunidad que trabaja, celebra y resiste. Entre puestos de pescado, aromas de especias y conversaciones en voz alta, el Mercado Municipal de Colón sigue siendo, como lo describen sus propios protagonistas, el corazón palpitante de la cultura colonense.

Temas relacionados

Si te lo perdiste
Lo último
stats