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Residentes de El Trébol número uno, en Tocumen, denunciaron una serie de irregularidades en el servicio de transporte interno, conocido como “chivas”, que opera en la comunidad, entre ellas el aumento ilegal del pasaje, conducción peligrosa y falta de fiscalización por parte de las autoridades.
Según los usuarios, el pasaje, que debería ser de 50 centavos, aumenta a un dólar a partir de las 9:00 de la noche, así como en días feriados, una situación que afecta especialmente a familias de escasos recursos, estudiantes y niños, quienes, aseguran, también deben pagar la tarifa completa.
“No hay dinero en Panamá para estar pagando un dólar. A veces no tenemos ni para el pasaje de nuestros hijos, y aun así nos lo cobran”, expresó una residente.
Las denuncias también apuntan a manejo imprudente, exceso de velocidad, groserías por parte de algunos conductores y condiciones inadecuadas de las unidades, como aire acondicionado que no funciona, música a alto volumen y falta de higiene.
“Son unos asesinos al volante, manejan como locos. No todos, pero la mayoría. Y uno se monta porque no hay otra opción”, señaló otra vecina, quien aseguró que tras un accidente reciente, de unas 20 chivas solo cinco estaban operando, sin que se conozca el paradero del resto.
Por su parte, representantes del transporte defendieron su operación y reconocieron en cámara que el pasaje sube a un dólar después de las 9:00 de la noche, argumentando que el horario extendido, de 3:30 a.m. hasta la 1:00 a.m., no es rentable con la tarifa regular.
“A las nueve de la noche se cobra un dólar”, admitió uno de los voceros, aunque sostuvo que “en todas las rutas se hace lo mismo” y negó que se trate de un abuso contra los usuarios.
En cuanto a los permisos, los transportistas indicaron que la cooperativa fue intervenida por el Ipacoop, lo que retrasó los trámites, pero afirmaron que el proceso para regularizar la operación ya está en marcha. No obstante, no pudieron precisar cuándo fue la última fiscalización de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).
Ante la situación, los residentes solicitaron la intervención urgente de la ATTT y plantearon como alternativa la entrada del servicio de Metrobús o microbuses, asegurando que las calles de la barriada lo permiten.
“Esto de las chivas ya no funciona. En otros corregimientos hay metrobús, ¿por qué aquí no?”, cuestionó un vecino, quien también denunció que algunas unidades no quieren ingresar a las últimas calles de la comunidad, obligando a los usuarios a caminar largas distancias.
Los moradores reiteraron que temen que ocurra una desgracia mayor, y pidieron a las autoridades actuar antes de que el problema cobre más víctimas.