Boss Baby: Family Business, The
En vivo
La captura de Nicolás Maduro este 3 de enero de 2026 no debe interpretarse como el fin del régimen chavista ni compararse automáticamente con lo ocurrido en Panamá tras la invasión estadounidense de 1989 y la captura del general Manuel Antonio Noruega el 3 de enero de 1990, advirtió el excanciller panameño Jorge Eduardo Ritter, al analizar el complejo escenario que enfrenta actualmente Venezuela.
Ritter subrayó que, a diferencia de Panamá —donde hace 36 años se produjo una invasión terrestre a gran escala con el desmantelamiento total del aparato estatal y militar—, en el caso venezolano se trataría de una operación quirúrgica, centrada exclusivamente en la captura del mandatario y su esposa, sin que se haya producido la caída integral del régimen.
“Sería un error considerar que la sola captura de Nicolás Maduro es suficiente para que Venezuela vuelva a los cauces democráticos”, afirmó.
El excanciller explicó que no existe una salida política en Venezuela sin el concurso de las fuerzas armadas, las cuales —según indicó— se encuentran altamente ideologizadas y comprometidas con principios que sostienen al chavismo, independientemente de que se compartan o no.
Recordó que, aunque Maduro perdió las elecciones y no reconoció el triunfo de Edmundo González Urrutia, su captura no ha significado el colapso del poder, ya que la cúpula civil y militar permanece intacta.
En ese sentido, señaló que figuras clave del chavismo continúan activas, entre ellas Diosdado Cabello, Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela, y Vladimir Padrino López, ministro de Defensa, quienes incluso han llamado públicamente a la resistencia.
"De manera que pareciera ser que la captura de Nicolás Maduro no pone fin a un régimen que, a todas luces es ilegítimo, pero que en la figura de Nicolás Maduro, ahora mismo no hay realmente; estamos ante una situación absolutamente de hecho porque el presidente en ejercicio por un fraude electoral es cierto, pero era el presidente en ejercicio Nicolás Maduro; ahora ha quedado en manos de otras personas sin que el régimen como tal haya caído", consideró.
Ritter estableció un contraste directo con lo ocurrido en Panamá en 1989, cuando la invasión estadounidense implicó el desmantelamiento total del gobierno y de las Fuerzas de Defensa, lo que permitió la asunción inmediata de las autoridades electas, tras la anulación previa de los comicios.
En Venezuela, en cambio, “el régimen no ha caído”, ya que solo se ha producido la captura del mandatario, mientras las estructuras de poder siguen operando.
“En Panamá hubo una invasión terrestre a gran escala; aquí no ha sido ese el caso”, precisó.
Otro elemento que, según el excanciller, aumenta la confusión es que las acusaciones contra Maduro se centran en delitos como narcotráfico, conspiración y terrorismo, sin que exista un señalamiento directo vinculado a su origen ilegítimo o antidemocrático en el poder.
Esto abre interrogantes sobre el verdadero alcance político de la operación y sobre qué ocurrirá después de la captura del Maduro.
“Ahora el análisis que hay que hacer es qué sigue después de la captura de Maduro”, indicó, sin descartar que la situación pueda agravar la crisis interna en lugar de encaminar una solución.
Otras notas que le pueden interesar: