Llamas del Deseo
En vivo
Panamá/Mientras Panamá vive la fiebre del Mundial 2026, un joven nacido en ese territorio realiza el sueño de su vida sobre un montículo del béisbol de las Grandes Ligas.
El miércoles 17 de junio, fecha en la que la selección panameña de fútbol hacía su debut en la máxima cita de ese deporte, Daniel Espino se convirtió en el pelotero panameño número 72 que debuta en la 'Gran Carpa'.
Con el uniforme de los Guardianes de Cleveland, y el número 41 en su espalda, Espino trabajó como lanzador relevo en el partido que ese conjunto disputó ante los Cerveceros de Milwaukee. En ese encuentro, trabajó el sexto episodio completo y retiró a los tres bateadores que enfrentó con dos ponches recetados. Todo esto ante la mirada atenta de su madre, quien lo alentó en las gradas del American Family Field de Milwaukee.
Durante su faena de una entrada, el serpentinero ponchó a Garrett Mitchell y a Cooper Pratt. Luego retiró a David Hamilton en elevado al jardín izquierdo.
En esa salida, el panameño hizo cuatro lanzamientos de 99.8 millas por hora o más. Además dos de sus envíos al 'home plate' alcanzaron las100 mph.
El debut de Daniel Espino en las Mayores representó el cumplimiento de un objetivo que tuvo momentos de amargura en el camino. El capitalino estuvo aproximadamente tres años y medio inactivo por problemas en su hombro derecho.
"Su debut representó la culminación de un largo camino de superación, luego de haber sido seleccionado en la primera ronda del Draft de 2019 (puesto 24) y haber superado dos cirugías mayores en su hombro derecho que lo mantuvieron alejado de los montículos profesionales por más de 1,200 días", destacó el reportero Jimmy Swartz del medio Guradians Nation.
Tras completar su labor, Espino fue felicitado por sus compañeros. Recibió la pelota que utilizó en su presentación y le pidió al receptor Patrick Bailey, quien lo acompañó detrás del plato, para que se la firmara. Estas fueron muestras de aprecio y respeto hacia el joven panameño.
Lo acontecido en Milwaukee quedará grabado por siempre en la memoria del serpetinero capitalino, quien admitió que se quedó sin palabras en el momento que subió al montículo y llevó su labor a cabo.
"Me quedé en blanco. Me sentí como un niño, salí al campo, ataqué la zona y di lo mejor de mí", expresó ante medios de comunicación estadounidenses.
"Ese fue sin duda el momento culminante de la noche. Sabiendo todo lo que Daniel ha pasado, esta es una historia increíble para él y su familia, su perseverancia, su paciencia. Una gran historia para nuestra organización. No podría estar más feliz por Daniel", resaltó Stephen Vogt, manager de los Guardianes.
Aunque el equipo de Cleveland se llevó la derrota, por 9 carreras a 4, ese partido será uno que Espino jamás olvidará.